Último día de campaña
30 septiembre de 2007. Ricardo Aguilar
Empezamos el último día con una mar tranquila y sin apenas viento. A las siete de la mañana estamos al este de Columbretes perfilando con la sonda el canon que se encuentra aquí. La superficie está sobre los 120 metros de profundidad, y desde ahí cae hasta los 600 - 700 metros, en algunas partes con paredes casi verticales.
Elegimos una zona donde el perfil tiene un poco de todo: paredes fuertes y algunas pendientes suaves. Bajamos el ROV y vamos viendo desparecer la luz según pasamos los 100, los 200, los 300, y 304 metros; el record de nuestras inmersiones. Frente a nosotros aparece una pared pronunciada totalmente cubierta de sedimentos, formando algunas formas caprichosas en forma de cresta. Como si estuvieran colgados encontramos gallos (Lepidorhombus boscii) cabeza abajo, también varias especies de gambas pandalidas.
Algunos lugares tienen como pequeños valles en los que se esconden langostas (Palinurus elephas), brótalas de fango (Phycis blenoides), molleras (Gazella maraldi), marucas azules (Molva dypterigia), y gallinetas (Helicolenus dactylopterus), etc.
La fuerte sedimentación hace casi imposible la existencia de especies fijadas al sustrato. No encontramos corales ni gorgonias, y sólo unas pocas esponjas.
Por la tarde, realizamos dos inmersiones, o mejor tendría que decir tres, pues la segunda tuvo que suspenderse al encontrarnos una red, y la tercera, aunque nos permitió durar un poco más, también fue suspendida por la misma causa. Mejor no arriesgar a terminar enredados el último día.
Al norte de Columbretes el fondo es de fango con una gran cantidad de sedimentos en suspensión que dificultan la visibilidad. A pesar de ello, las rocas que encontramos salpicando la zona se encuentran rebosantes de vida, con gorgonias amarillas (Eunicella cavolini), esponjas de distintas especies, briozoos, hidrozoos y gran diversidad de fauna. La flora es escasa por la profundidad, unos 90 metros, y por la falta de luz.
Las siguientes inmersiones las realizamos al oeste, sobre unos bajos a unos 50-60 metros de profundidad. Aquí la reina es la gorgonia roja (Paramuricea clavata) con algunas ejemplares espectaculares, en muchas ocasiones con ostras aladas (Pteria hirundo) y otros especies viviendo sobre ellas. Hay algunas gorgonias amarillas y verrugosas (Eunicella verrucosa), pero menos habituales. Entre los hidrozoos, las grandes memertesias (Nemertesia sp.) dominan los fondos arenosos con maërl.
Tras vernos rodeados de redes, al caer la noche decidimos dar por terminado el trabajo y ponemos rumbo a Sagunto, ahora toca preparar lo que se nos avecina en los próximos meses.
La campaña de este año ha terminado y el Ranger se ha vuelto a comportar estupendamente.
29 septiembre de 2007
Ricardo Aguilar.
Tras casi tres días de temporal, pasando el primero dando saltos durante casi 20 horas y los dos siguientes atracados, al fin hemos podido hacernos a la mar de nuevo. Las condiciones no eran tan buenas como decía el parte pero, ha ido mejorando durante el día.
Hoy nos hemos dedicado a ir a las montañas submarinas y bajos que, según las cartas marinas, existen entre el Delta del Ebro y el norte de Baleares. Tras haber pasado por cuatro de ellas, ni rastro. La sonda no reflejaba ninguna elevación ni nada parecido. Y es que no siempre las cartas marinas corresponden con la realidad, como hemos podido verificar ya en diversas ocasiones. Por ello, al final hemos terminado en el norte de Mallorca; una buena oportunidad para analizar estos fondos ya que la parte septentrional es bastante diferente a la meridional, que es donde más hemos trabajado.
A pesar de que la inmersión ha sido en un fondo de arena fangosa, por lo que las imágenes suelen ser menos espectaculares que en zonas rocosas, todos hemos terminado muy satisfechos. Hemos llegado hasta los 240 metros de profundidad observando una gran diversidad de especies.
Los más numerosos eran los ceriantos o anémonas tubo (Cerianthus membranaceus), que en muchas ocasiones se presentan en grupos de hasta seis o siete individuos, cuando normalmente suelen darse aislados. En estos fondos también había algunas plumas de mar gigantes (Funiculina quadrangularis), crinoideos (Leptometra phalangium), erizos de hondura (Echinus acutus), holoturias (Holothuria forskali y Stichopus regalis), braquiópodos (Gryphus vitreus y posiblemente Terebratulina sp.), etc.
Este tipo de fondos es considerado como un hábitat esencial para diversas especies de peces, muchos de ellos de interés comercial. De hecho, hemos encontrado bastantes gallos (Lepidorhombus boscii), lenguados (Solea sp.), merluzas (Merluccius merluccius), salmonetes de fango (Mullus barbatus), varias rayas (Raja montagui y Raja miraletus) y muchas fanecas plateadas (Gadiculus argenteus) que no paraban de comer pequeños crustáceos. Sin olvidar a pintarrojas (Scyliorhinus canícula), trompeteros (Macroramphosus scolopax), chavos (Caros aper), dragoncillos de profundidad (Sinchiropus phaeton) y distintos gobidos, blenidos y escorpenidos. Una de las cosas más curiosas ha sido ver a gambas del genero Plesionika comiendo medusas, o como grupos de cangrejos del genero Macropodida se subían en los ceriantos.
En resumen, la inmersión ha sido muy entretenida y nos ha dado una información interesante de esta zona. Al tener el ROV a bordo de nuevo, hemos parado los motores y, durante casi una hora, nos hemos quedado tranquilos y en silencio para disfrutar durante unos instantes.
Mañana es el último día de campaña…
25 septiembre de 2007
Ricardo Aguilar.
Tras unos días en Formentera para preparar el ROV y poder filmar las montañas marinas del Canal de Mallorca, nos ponemos de nuevo manos a la obra. Ayer aprovechamos para realizar algunas inmersiones con submarinistas en los alrededores y conseguir imágenes de meros (Epinephelus marginatus), falsos abadejos, (Epinephelus costae), gitanos (Mycteroperca rubra), espetones (Sphyrna viridensis) y otros peces de tamaño medio y grande.
Hoy empezamos los trabajos con el robot en la montaña de Ausias March, entre 80 y 100 metros de profundidad. El fondo es principalmente de coralígeno y maërl alternándose, con algunas zonas más arenosas y escasas rocas de pequeño tamaño. Las especies de peces más comunes que encontramos son los triglidos (Aspitrigla cuculus, Trigloporus lastoviza), alguna pintarroja (Scyliorhinus canícula), cabrillas (Serranus cabrilla), etc. También hemos encontrado un armado (Peristedion cataphractum) sobre el maërl, cuando todos los que habíamos encontrado hasta ahora estaban sobre fondos de arena o fango.
La presencia de esponjas es muy alta y hemos tenido la suerte de encontrar otra esponja carnívora (Asbestopluma hypogea). En esta ocasión estaba también en un fondo de rodolitos y bastante expuesta, a unos 100 metros de profundidad. Es la segunda encontrada en aguas españolas, tras la que identificamos en el Seco de los Olivos (Almería).
Por la tarde la inmersión ha sido en Les Olives. En esta ocasión hemos ido a la zona sur donde las corrientes son menos fuertes. Hemos conseguido bajar hasta 274 metros de profundidad, donde hemos encontrado un fondo de arena muy fina sobre el que había sobre todo gallinetas (Helicolenus dactylopterus) y chavos (Capros aper), pero también hemos podido ver algún tríglido (Lepidotrigla cavillone) y un par de especies de peces gadiformes de profundidad. Tenemos que estudiarlos bien para identificarlos pero uno, el más pequeño de todos, era muy posiblemente Gadiculus argenteus, mientras el otro tenia aspecto de granadero o bacalao batial. Aunque lo que más abundaba aquí son las cientos de medusas muertas o moribundas de la especie Pelagia noctiluca que es la que ha protagonizado la “invasión” de medusas en las costas de muchas zonas del Mediterráneo.
Según nos íbamos acercando al borde de la cima de la montaña el fondo rocoso se hacia más patente. Aparecían algunas holoturias (Holothuria sanctori y H. tubulosa), cabrachos (Scorpaena scrofa) de gran tamaño y crustáceos (Portunus hastatus y Paramola cuvieri). De repente, frente a nosotros han aparecido unas extrañas formas retorcidas que han resultado ser corales negros de más de medio metro de altura. Se trataba de la especie Leiopathes glaberrima, con su brillante tronco negro y sus “ramas” de colores entre amarillo-parduzco y rojizo-anaranjado. Lo curioso es que sobre ellas crecían otros antozoos, como el falso coral negro (Gerardia savaglia) y una pequeña gorgonia blanca que aún no hemos identificado. En los alrededores, ejércitos de gambas narval (Plesionika narval) deambulaban de un lado para otro.
Al terminar la inmersión, ponemos rumbo al Delta del Ebro…
22 septiembre de 2007
Xavier Pastor.
Ayer por la noche partimos de Palma con destino a las montañas submarinas del canal de Mallorca. Estuvimos realizando algunos ajustes, ya que queremos llegar a los 300 metros de profundidad, y esperando un poco a que pasara la tormenta. Cuando estuvimos listos, nos dirigimos primero a Les Olives, que es la que se encuentra a mayor profundidad.
Aunque la mar está bastante bien, el día ha amanecido nublado. No solo en el cielo, sino también las nubes aparecen sobre el robot, que está dando algunos problemas.
Cuando nos encontramos sobre nuestro destino damos algunas pasadas para perfilar bien la montaña. Creíamos que su cima era más circular, pero presenta una zona en forma de espolón en su parte suroeste y en ella encontramos algunos de los puntos más superficiales; entre 215 y 230 metros. No obstante decidimos centrarnos en la parte nordeste, donde también se dan algunos afloramientos rocosos.
Por fin todo listo para volver al agua. El ROV va descendiendo y encontrando un diverso zooplancton. Ctenóforos, medusas de hidrozoos, salpas, lo que parecen moluscos pterópodos, etc. Y casi llegando al fondo, multitud de diminutos organismos en forma de disco. Pero apenas podemos ver mucho más, la corriente es muy fuerte y no nos permite manejar el robot. Para colmo, los problemas vuelven y tenemos que abortar la inmersión e izar a bordo al robot para ver que es lo que ocurre.
Mientras hacemos esto, una manta raya (Mobula sp.) se acerca al barco. Da varias vueltas, nos muestra su panza y tras unos minutos en los que curiosea para saber quienes somos, continúa su camino.
Los problemas del ROV no parecen tener una solución fácil y rápida, así que decidimos poner rumbo a Formentera. Tenemos que pensar que vamos a hacer mañana si las cosas no van bien.
De vuelta en Cabrera
15 y 16 septiembre de 2007. Ricardo Aguilar
Llegamos a Cabrera el 15 por la tarde para continuar con los muestreos en la parte oriental del Parque Nacional. Cuando llevábamos diez minutos con el robot en el agua, vimos que se estaba formando una pequeña nube de condensación en la lente de la cámara, lo que nos indicaba malas noticias; estaba entrando agua. Decidimos suspender la inmersión y sacar el ROV del agua. Alguna junta tórica o alguna conexión debía estar rota.
Para no perder el tiempo, mientras revisábamos el robot realizábamos una inmersión con buceadores en el islote de Na Foradada. Encontramos pocos peces, entre ellos un grupo de Espetones (Sphyrna viridensis), y, eso si, una pared cubierta de esponjas y corales, como Leptosamnia pruvoti, Caryophyllia inormata, etc.
Los resultados del análisis de la cámara del robot nos indican que no podemos continuar y que necesitamos una nueva. Mientras la obtenemos, vamos a probar a cambiar la que utilizamos para mirar detrás y ponerla delante. No sabemos si dará resultado. Así que ponemos rumbo al puerto de Cabrera y empezamos con los cambios.
Por la noche, los buceadores, en especial Juan y Quique quieren aprovechar el tiempo, se sumergen en apnea en la zona y obtienen algunas imágenes de la vida marina por la noche. Morenas (Muraena helena), obladas (Oblada melanura), aterinas (Aterhina sp.) gobios de la anémona (Gobius bucchichi) y otros peces se dejan inmortalizar por las cámaras. Las altas temperaturas del agua han hecho que prolifere las algas unicelulares formando un mucílago que cubre gran parte de la pradera de Posidonia oceanica dándola un aspecto fantasmagórico. Cuando terminan la inmersión nocturna, las noticias de los cambios en la cámara del robot parecen buenas.
La mañana del 16 volvemos al lugar que habíamos abandonado el día antes. Ahora parece que todo va bien. El fondo es de arena fina pero sobre sustrato duro. De vez en cuando aparecen concreciones de algas rojas con numerosas esponjas. En las de mayor tamaño, encontramos brótolas de roca (Phycis phycis), salmonetes de roca (Mullus surmuletus), langostas (Palinurus elephas), tres colas (Anthias anthias), etc.
De manera salteada aparecen algunos ejemplares de laminarias (Laminaria rodriguezii) que, en algunos lugares son más numerosas. Entre medias, alguna que otra pintarroja (Scylyorhinus canícula) y alitan (Scyliorhinus stellaris), y un par de peces de San Pedro (Zedus faber).
Como nota curiosa, el hallazgo de una pequeña ánfora de pico sin asas de la que vamos a informar a los especialistas en arqueología submarina por si es de su interés.
Nos ha llamado también la atención la presencia de varias especies de coral negro y la extensa zona de maërl en la parte más septentrional. Y, como no podía ser de otra manera, las numerosas marcas de arrastre que hemos encontrado sobre este valioso ecosistema.
6 septiembre de 2007
María José Cornax.
Hoy es día de puerto en Rota, con un fuerte temporal de Levante en el Estrecho, estamos a la espera de que el tiempo mejore para emprender la travesía a Baleares. Hoy toca acondicionar el barco, reorganizar toda la información obtenida durante la semana, preparar los envíos a Madrid y en definitiva, sacar conclusiones.
Toda la tripulación está sorprendida por lo que hemos visto en Huelva. Todos los días, a cada momento, encontrábamos cómo la actividad pesquera se desarrollaba totalmente al margen de la ley y con total impunidad. Arrastre, cerco, dragas hidráulicas o simplemente el sinfín de trasmallos únicamente detectables por bidones de agua vacíos flotando en la superficie del mar. Por otra parte, persiste en nuestras mentes la imagen de las gorgonias suspendidas en una red de arrastre. Sabemos que, para nosotros, la campaña no acaba aquí.
5 septiembre de 2007
María José Cornax.
No hemos dormido prácticamente en toda la noche. La inmersión del ROV fue impresionante, a pesar de ser a muy poca profundidad, nos pasamos tres horas observando los banquetes nocturnos de chocos y calamares, y las sombras oscuras de predadores acechando a los pequeños peces que vienen a nosotros, atraídos por la luz.
A las 2 de la mañana, cuando creíamos que nos íbamos a dormir, Jesús avisto un pesquero que se posicionó dentro de las aguas del Parque Nacional (menos de una milla de la costa). Ya no podíamos creerlo, otro arrastrero, arrastrando a menos de una milla de la costa, con 7 metros de profundidad y dentro de las aguas del Parque Nacional. Todo esto sin contar que el área exterior es una Reserva de Pesca en la que esta prohibido el arrastre. Se tomaron imágenes de video y fotografías, y volvimos a nuestro punto de fondeo.
A las 6 de la mañana Carlos me despierta para enseñarme algo. Cuando consigo espabilarme un poco y mirar al frente, vuelvo a poner cara de incredulidad y bajo a echarme una taza de café porque pienso que no es posible, que debo estar mal interpretando la legislación. Frente a nosotros, en Zona B de la Reserva de Pesca y dentro de la milla de aguas de Parque Nacional 16 rischios faenando. El rischio o draga hidráulica es un arte de pesca remolcado que usa agua a presión para levantar el fondo, destrozando el sedimento en el que faena a la búsqueda de chirlas.
Volvimos a informar una vez más a la Guardería del Parque Nacional, así como a la Guardia Civil. Una patrullera se presento poco después, pero los rischios habían pasado a la Zona C, donde si esta permitido su uso. Tras documentarlo todo hemos puesto rumbo a Rota, donde han desembarcado Mauro y Tomeu, los técnicos del ROV; Gorka, uno de los buceadores y Pepe.
4 septiembre de 2007
María José Cornax.
Llevamos días viendo flotar en la superficie del agua lo que creemos que es Cymodocea nodosa. Su presencia en las costas onubenses solo ha sido documentada por primera vez en la desembocadura del Río Piedras en marzo de este año. Creemos que tiene que haber más puntos en los que se localicen praderas de esta fanerógama marina. Tras consultar a Ricardo, nos ha dado unas posibles coordenadas que ha obtenido a partir de imágenes por satélite.
Después de documentar la pesca con cerco en plena bocana del puerto de Mazagón, hemos pasado el día entero haciendo varias inmersiones en torno a las coordenadas, sin éxito. Sabemos que está, pero no sabemos donde. Por la tarde, de camino a la desembocadura del Guadalquivir donde pasaremos la noche fondeados, hemos terminado de localizar con ayuda de la sonda todas las áreas de piedra en la zona, donde posiblemente haya gorgonias como las que ya hemos documentado.
También durante el camino, volvemos a ver dos nuevos arrastreros faenando ilegalmente. Llamamos directamente a la Guardia Civil, que lo primero que hace es poner en duda que estén faenando a menos de seis millas de costa. Yo, con el GPS y el radar delante de mis ojos mientras hablo por teléfono, a duras penas puedo creer lo que estoy escuchando.
Esta noche fondearemos en agua del Parque Nacional de Doñana, intentaremos hacer una inmersión nocturna con el ROV para ver como la riqueza de estas aguas viene hasta nuestro objetivo atraída por la luz de un foco.
3 septiembre de 2007
María José Cornax.
Hoy habíamos planeado terminar la zona de las gorgonias y delimitar el área con el fin de elaborar una propuesta para su protección. Pero, cuando nos acercábamos al waypoint, literalmente se nos ha partido el alma en dos…Dos arrastreros estaban faenando sobre los fondos que habíamos documentado el día anterior. El Nuevo Panchita y el Abuelo Pichin arrastraban ilegalmente el arte a unos 23 metros de profundidad y a menos de 6 millas de costa. Hemos dado aviso tanto a la Secretaria General de Pesca Marítima como a la delegación provincial de la Consejería de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía.
Uno de los arrastreros ha recogido el arte y ha partido a toda velocidad, creemos que ha dejado el copo en el agua. El Nuevo Panchita, en cambio, seis horas después de dar aviso a las autoridades, continuaba faenando en el mismo sitio, las redes cargadas de gorgonias arrancadas.
Es difícil intentar no pensar en las puertas destrozando los fondos, y en lo que dejan a su paso. A las 7 de la tarde lo intentamos con la Guardia Civil, dando aviso a la patrullera en la zona, cuando nos fuimos de allí aun no habían llegado, y aunque les volvimos a llamar para preguntar, no conseguimos saber nada más hasta que el arrastrero entró poco después que nosotros en puerto, y amarró a nuestro lado.
2 septiembre de 2007
María José Cornax.
Hoy nadie tenía ninguna esperanza de encontrar nada “excepcional” en los fondos. Tras 5 meses de campaña, las aguas cristalinas del Mediterráneo y los maravillosos ecosistemas observados, es muy complicado mantener la atención de todos en la importancia de esta agua y en su riqueza.
Por eso, cuando hemos bajado el ROV después de mapear la zona con la sonda, y ante nuestros ojos ha aparecido un tupido bosque de gorgonias, nos hemos quedado todos mudos. Gorgonias probablemente centenarias de hasta 2 metros de altitud, y corales del genero Dendrophylla enraizados en un sedimento rocoso cubierto por una fina capa de fango. La densidad era tal, que cada movimiento del ROV amenazaba a alguno de estos animales, así que hemos cancelado la inmersión, y por la tarde han bajado los buceadores.
Tras una inmersión difícil, en la que la visibilidad era tan poca que las parejas de buceadores tenían que ir pegados para no perderse unos de otros, han subido con todo el material grafico posible para documentar el fondo. Tras consultar a Ricardo Aguilar, hemos podido saber que la mayoría eran diferentes especies de gorgonias del genero Leptogorgia.
Todavía impresionados por lo que hemos visto, ponemos rumbo al puerto de Mazagón, donde pasaremos la noche.
1 septiembre de 2007
María José Cornax.
Hoy hemos zarpado de Rota a las 6.30 de la mañana con el objetivo de muestrear unas lajas de piedra situadas entre Matalascañas y Mazagón en los que sospechamos, puede haber gorgonias. Juan Carlos Calvín se ha desembarcado hoy y esta noche volveremos pronto a puerto para recoger al fotógrafo que va a relevarlo, Juan Cuetos.
A estribor desfilan primero la desembocadura del Guadalquivir y las dunas del Parque Nacional de Doñana formando un cuadro que, a primera hora de la mañana y con un café en la mano, dejaría en silencio hasta al más locuaz. Poco después irrumpe en el paisaje Matalascañas, una mancha urbana incrustada entre unos 20 kilómetros de playa del Parque Nacional y los 30 kilómetros de playa virgen que llegan hasta Mazagón, un pueblo para el que la ley de Costas parece nunca haberse escrito. Solo respiramos otra vez cuando empezamos a ver los sistemas de dunas fósiles coronados por pinares, con arenas de todos los matices de color que vuelven a dibujar la costa, marcando el punto en el que vamos a realizar la inmersión.
Fondeamos el ROV, ya que la abundancia de trasmallos en la zona no nos da margen de maniobra, y nos encontramos de nuevo con escasamente un metro de visibilidad, fondos cuajados de ermitaños, algunos congregados en torno al festín de un bivalvo, vieiras que castañean por delante de la cámara y algún que otro gobio de arena. Por la cantidad de agujeros que vemos en el fondo deducimos que la vida aquí se reparte principalmente entre la columna de agua y el interior del sedimento. Ni rastro de la laja que buscamos.
Por la tarde hemos intentado otra nueva inmersión en aguas del Parque Nacional, a escasa profundidad y con el mismo resultado. Nos dirigimos a puerto a buscar a Juan. Mañana continuaremos la búsqueda de los fondos de gorgonias y dormiremos en el puerto de Mazagón.
Desembocadura del río Guadalquivir.
31 agosto de 2007. María José Cornax
Nunca pensé que volvería al Ranger para trabajar en Andalucía, y mucho menos en Huelva. Es una sensación rara ver un lugar tan cercano desde otra perspectiva tan distinta. Esta mañana hemos salido del puerto de Rota rumbo a la desembocadura del Guadalquivir, para documentar los fondos del entorno del área del Parque Nacional de Doñana con el ROV y los buceadores, pero sin muchas expectativas debido a las condiciones de visibilidad que nos ofrece la zona.
Durante la mañana hemos intentado hacer un inmersión de buceo pero el agua, casi opaca, no ha permitido que documentáramos el área, por lo que al poco nuestros buceadores han salido de ella.
Navegando en las proximidades de la desembocadura, justo en el limite de la milla del Parque Nacional, hemos podido ver, sorprendidos como faenaban más de 6 embarcaciones de cerco, a una profundidad de unos escasos 9 metros. El hecho de que fuera una operacion tan "abierta" unido al hecho de que una embarcación de la Junta de Andalucía había pasado por allí, y de que no disponíamos en ese momento de la legislación en la mano, nos ha frenado a la hora de hacer una denuncia. Poco después, al llegar esta noche a puerto, hemos podido comprobar cómo la pesca con cerco en la Reserva de pesca de la desembocadura del Guadalquivir está prohibida, con el objetivo de proteger una importante zona de alevinaje.
Por la tarde, cuando el despunte de la marea nos ha permitido realizar otra inmersión, hemos localizado un punto alejado de la costa para intentar tener la menor influencia del rió. Con tan solo 16 metro de profundidad, la turbidez era tal que teníamos escasamente un metro de visibilidad, y con un fondo de fango que se levantaba al menor movimiento del ROV. Hemos tenido que concluir la inmersión. A pesar de estos fondos de fango y del agua turbia, somos todos conscientes de que esa es una de las manifestaciones de la importancia de esta zona, su riqueza en recursos pesqueros depende de esos aportes de nutrientes que trae el rió desde otras tierras, fertilizando el mar y dándole más vida.
Mañana queremos volver a trabajar en Doñana, más alejados del rió, y en unas lajas de piedra situadas más allá de Matalascañas, a ver si tenemos mas suerte.
En las playas de Barbate
19 Agosto de 2007. Carlos Pérez
Nos hemos despertado en Barbate. Calor atlántico, color arena y la gran duna verde pino. Estamos en el mismo puerto y amarrados al mismo pantalán que recibió al Ranger por primera vez en tierra española tras la expedición del 2005 desde San Diego de los US. Vaya … estoy teniendo un deja vú de esos!
El viento ha calmado bastante y ya no nos rebasa los oídos con la canción más habitual del Estrecho. Parada técnica en la tierra de la almadraba y planes de zarpe para Gibraltar. Parada técnica también, ésta del peñón por razones de permisos y papeleo aduanero. Gibraltar, … “gibral Tarik”, “la montaña de Tarik”, aquel que comenzó una aventura que duró unos cuantos cientos de años e hizo de gran parte de la península Ibérica tierra del Islam, según me contaron en el cole hace tiempo ya. Otro lo ha relatado más recientemente con un extravagante titular … “güen de moros inveided espein”, bueno yo me quedo con mi esforzado profe de BUP.
A media mañana largamos amarras y nos disponemos a pasar el embudo de Tarifa. El tiempo esta bueno y malo, según se mire, pero el paso va a ser de cierta forma inolvidable.
Además del ilustre Calderón de la Barca, del que no me constan aficiones navegantes, existen otros calderones de los que no me constan aficiones literarias, pero que esta vez andaban, entre petroleros y porta contenedores, liados en un espectáculo que nos dejó boquiabiertos. Los más grandes … joder que grandes! Las crías, … pues eso, revolviendo. Pero es que había hasta clac!
Bueno, me explico: uno de ellos, de tamaño respetable, pasó todo el avistamiento navegando panza arriba, rozándose con otros individuos y golpeando con las aletas en el agua aplaudiendo de forma incansable. Tras un par de horas de filmar y fotografiar a placer continuamos marcha hacia el peñón con cierta prisa pues la niebla se iba cerrando rápidamente a la entrada de la bahía de Algeciras.
El año pasado tuvimos la navegación más difícil que recuerdo entrando al peñón. Tres horas en la niebla más espesa que se pueda uno imaginar, bocinas de mercantes alrededor, estelas y sonido sordo de motores. Todos en cubierta afinando el oído y esperando ver aparecer un rascacielos en tu proa mientras Jordi se lo montaba de controlador aéreo con el ARPA. De verdad que no mola nada. Este año ha sido algo menos extremo y hemos pasado con cierta tranquilidad. Al final … el peñón.
Siempre me agrada el exotismo de Gibraltar. Esta mezcla de pulcritud y orden británico con el lío de las comunidades inmigrantes más extrovertidos e improvisadores tiene “su aquel” para mí. Para colmo y regodeo, en aquello del “remix anglo-andaluz”, esta parada nos va a saludar con una auténtica feria veraniega de esas del tren de la bruja, el gusano loco, el tiro al blanco, la tómbola de la chochona y los chiringuitos con tostadas de jamón serrano, tortilla de patata y gazpacho. Todo esto al pié de la simbólica muralla defensiva del Waterfront, con los reglamentarios Bobbys de casco y porra, y pegado a Queensway Marina. Así como suena. Pues eso, exotismo y … ciertos recuerdos divertidos de hace ya unos cuantos años.
Hemos hecho noche en Queensway Marina y repostado combustible al día siguiente. Luego a la mar de nuevo camino del Placer de las Bóvedas, frente a Puerto Banús. Al doblar Punta Europa hemos pasado junto al chatarrero semihundido, otro fantasma moribundo, pero eso ya es otra historia.
Refugiados en Barbate
18 agosto de 2007. Xavier Pastor
Tras pasar la noche navegando al resguardo del cabo Espartel, al sur de Tánger, decidimos cruzar el estrecho de Sur a Norte y refugiarnos en Barbate. El levante sopla a mas de 40 nudos, y desde luego ni la pasada noche ni la próxima van a salir a pescar los rederos de Tánger. Necesitan noche oscura y mar relativamente plana. Tienen lo primero, pero en la zona hay un temporal importante que les impide calar las redes de deriva. Entramos en el Puerto Deportivo publico de Barbate, gestionado por la Junta de Andalucía, y construido junto al puerto pesquero tradicional. Allí se acumulan un par de decenas de cerqueros dedicados a la captura de pequeños pelágicos (boquerón, sardina,…) y sobre el muelle se ven también, ordenadas, unas docenas de las enormes anclas que se utilizan para fijar la almadraba cercana. Una espectacular actividad ancestral de captura de atún de forma sostenible, que está desapareciendo debido a la sobreexplotación causada por los grandes cerqueros, los palangreros de altura y el negocio de las jaulas de engorde. El puerto deportivo está tranquilo y ordenado, no está masificado, y a su alrededor todavía no se ha desarrollado ningún disparate urbanístico. Es un lugar francamente agradable. La calidad del agua podría mejorarse, hay muchos restos flotantes, y a veces cierto olor a combustible derramado. Pero por lo demás, se está a gusto, sobre todo después de una semana de dar saltos por ahí.
Aprovechamos para relajarnos un poco. Utilizamos las duchas del puerto para sustituir los cubos de agua salada de los que normalmente disponemos para asearnos. Las duchas son de agua caliente, y las instalaciones están bastante limpias. Sin embargo, a los diseñadores, constructores y gestores de cuartos de baño públicos –y no solo en los de puerto de Barbate, que no son los peores, ni mucho menos-, se les debería obligar a usarlos en su vida diaria durante al menos una semana seguida. “Vamos a ver, Sr. Arquitecto, o Sr. Maestro de obras que se ha embolsado la pasta: usted va a ducharse en estas instalaciones que ha diseñado y construido, o por cuya utilización cobra. Donde va usted a colgar la ropa que se ha quitado o la limpia que se va a poner? En que lugar de la ducha puede usted poner el jabón o el bote de champú? Como hace para que la alcachofa de la ducha descargue en el centro del plato y no tenga usted que pegar su cuerpo a la pared para que le caiga el chorro encima? Luego intente afeitarse. Le preocupa que no funcione ninguna de las luces que instalaron sobre los espejos? Y para que sirven esos enchufes que no tienen corriente?. Y ese secador eléctrico baratero que lleva averiado desde la semana siguiente a la inauguración? Que le parecería instalar un dispensador de papel higiénico de tamaño razonable?. Pequeñas incomodidades? Claaaaaro, es que usted no usa las instalaciones que diseño, construyó o gestiona. Usted se limita a cobrar por ello. De paso, tal vez podría informarse en revistas de su profesión sobre como impedir que se encharque el agua, que se desconche la pintura recién aplicada, que se oxiden los elementos recién instalados…Así contribuirá a que no nos sintamos tercermundistas… y estafados”.
Una vez limpia la tripulación, nos hemos enfrentado a los montones de ropa sucia que habíamos almacenado durante la última semana de navegación. Cubos en cubierta, y los guardamancebos del Ranger convertidos en improvisados tendederos de camisetas y pantalones de todos los tonos de azul y blanco. Luego, la desbandada. Durante algunas horas, cada tripulante aprovecha para alejarse del barco y darse un paseo por el pueblo cercano. También tiene libre Juan Carlos, el cocinero, y la gente se organiza para comer y cenar fuera del Ranger. Solo un par de nosotros permanecemos a bordo, descansando o resolviendo algunos temas pendientes. Es impresionante, por cierto, la capacidad de Jesús Renedo, el capitán, de encontrarse colegas de su vida de navegante en todos y cada uno de los puertos en los que el Ranger hace escala.
Levante en el Estrecho
17 agosto de 2007. Xavier Pastor
Durante la noche hemos estado patrullando los bancos que se encuentran al Suroeste de la Isla de Alborán, que separan el canal submarino por el que migran los grandes pelágicos como el atún y el pez espada. Allí es donde suelen calar sus artes los rederos de deriva marroquíes con base en puertos como Nador o Alhucemas. Pero hoy el tiempo era malo, y nadie ha salido a pescar. Hemos decidido dejar la zona y navegar rápidos hacia el Estrecho. El tiempo ha cambiado de poniente a levante, y el viento del este nos impulsa con comodidad hacia el Atlántico. Nos ayudamos en la navegación con el génova, y eso nos da más velocidad y estabilidad. A pesar de las grandes olas, se navega con comodidad. El Ranger es un buen barco para navegar con mar dura. Uno se siente seguro, y no demasiado a merced de las olas.
Nos dirigimos a la parte más angosta del Estrecho, navegando por encima del Banco Tofio, aunque evitando entrar en las 12 millas de aguas territoriales marroquíes. Lo tenemos todo en regla y no hemos hecho nada que nadie pueda reprocharnos, pero preferiríamos evitar ningún obstáculo burocrático si tuviésemos un encuentro con la Marina Real. El gobierno marroquí ha aprobado hace un par de semanas una ley que Oceana y WWF le solicitaba desde hace años: la formalización de un plan para la eliminación de las redes de deriva, de acuerdo con lo establecido por la ONU, ICCAT, el CGPM, ACCOBAMS y otra serie de organismos de los que Marruecos forma parte. Las organizaciones de conservación marina han felicitado a las autoridades marroquíes, a pesar de que la prohibición no entrará en vigor hasta enero del 2009. Mientras tanto, la flota de al menos 150 rederos deberá irse reconvirtiendo o desguazando. Para ello, la Unión Europea esta contribuyendo con 1.25 millones de euros al año y los Estados Unidos con parte de los 700 millones de dólares que esta semana eran aprobados por su Congreso como ayuda global a las mejoras medioambientales en la agricultura y pesca de Marruecos.
Si para dentro de año y medio no deben quedar rederos de deriva en Alborán y en el Estrecho, es imprescindible que Marruecos inicie un plan escalonado de desactivación de esta flota, y lo haga público de forma que sea posible hacer su seguimiento. Estas cosas no pasan de la noche al día. Es inconcebible pensar que el 31 de diciembre del 2008 haya casi dos centenares de rederos en funcionamiento y que al día siguiente no quede ninguno. Además, quienes –hoy desde Oceana, y antes utilizando otros sombreros- estamos siguiendo la evolución de las flotas de rederos en el Mediterráneo desde hace 15 años, tenemos experiencia suficiente para haber aprendido cómo los armadores intentan sacar provecho de estos procesos, embolsándose el dinero de los subsidios y continuando con la utilización de las redes prohibidas impunemente. Basta recordar los casos de dos países del núcleo fundador de la Unión Europea: Italia (200 millones de euros estafados a los contribuyentes europeos e italianos y una flota de rederos activa todavía en su mayor parte) o los franceses (que han utilizado fondos IFOP para la construcción de nuevos barcos para dedicarlos a la pesca ilegal de atún rojo juvenil, albacora y pez espada).
Por ello, y a pesar de la positiva actuación legislativa del gobierno marroquí, es imprescindible que organizaciones como Oceana continúen vigilando el uso de las redes de deriva hasta que no quede ni una de ellas. Conviene no olvidar que, según estimaciones de WWF, la flota marroquí de Alborán mata, anualmente, del orden de 16.000 delfines listados y comunes, además de cachalotes, rorcuales comunes y aliblancos, calderones, tortugas marinas… y decenas de miles de peces luna y elasmobranquios (tiburones y rayas).
Y también hay que recordar que, de todo el pez espada que pesca esa flota, solamente un 2% se consume en ese país. El restante 98% se exporta, en un 95% destinado a empresas españolas desde donde tres cuartas partes se re-exporta a Italia. Un negocio “ejemplarmente ético”. Los empresarios españoles compran pescado capturado por artes prohibidas en España y en la Unión Europa, incentivando la pesca ilegal y haciendo la competencia desleal a los palangreros españoles que cumplen (al menos en este tema) las leyes internacionales. Un gobierno como el de Zapatero, que hace bandera de su sentido ético de la política debería, inmediatamente, poner fin al negocio que algunos sinvergüenzas llevan a cabo con la importación de pescado capturado con artes prohibidas por la ONU y la Unión Europea y a la gestión de quienes lo toleran. Al igual que en España está prohibida la importación de productos pesqueros capturados con redes de deriva en otros Estados miembros, esta política debería aplicarse a todos los demás exportadores, no es éticamente aceptable que por un lado y de cara a la galería las autoridades manifiesten una posición totalmente en contra de este arte y por otro lado se estén poniendo trabas a su eliminación a través de la demanda de mercado.
El Ranger ha pasado el Estrecho a media tarde, y se adentra en el Atlántico. El viento de levante sigue incrementándose, y no creemos que los rederos con base en Tánger salgan a pescar donde suelen hacerlo: justo en el dispositivo de separación de tráfico del Estrecho de Gibraltar, donde, además de las consideraciones de tipo ambiental, sus redes kilométricas representan un serio peligro para la navegación.
Pasamos frente a Ceuta y doblamos hacia el Sur. La tripulación formada en cubierta saluda y se carcajea al pasar frente al Islote Perejil, y se pregunta como responsables de dos gobiernos como lo eran Federico Trillo y su homologo marroquí pueden ser tan cortos de entendederas y carecer de tal sentido del ridículo. El viento sigue arreciando, pero la costa de África nos protege ahora de sus embates. Seguiremos vigilando durante la noche, pero la verdad es que no vemos muchas posibilidades de que salgan a pescar. Hemos dejado Tánger ya al norte, y nos cruzamos con algunos arrastreros marroquíes que provenientes del sur, se dirigen a refugiarse en ese puerto.
Amanecer en Melilla y anochecer en Alborán
16 agosto de 2007. Xavier Pastor
Hemos pasado la noche fondeados en la rada de Melilla. Desde donde vemos claramente la bocana del vecino puerto de Nador. De ahí no ha salido ningún redero, ni ayer ni hoy. El poniente sigue pegando fuerte, tanto que nos ha arrancado una de las palas del generador eólico de popa. Pero en fondeadero se esta bien. Si que han salido un buen numero de cerqueros, que tras salir de la zona protegida por los espigones ponen rumbo al este y se refugian en el golfo, donde se dedicaran a la captura de sardina y otros pequeños pelágicos, probablemente. El parte meteorológico anuncia que hoy ira bajando el tiempo de poniente, y tras unas horas de calma será reemplazado por un fuerte viento del este. Los cerqueros deberán retirarse pronto de la zona donde se han puesto a trabajar. Pero si ha de haber viento, mejor del Este, que nos impulsará en el rumbo que queremos seguir.
Mientras estábamos fondeados, hemos botado la lancha neumática y Carlos Pérez, Juan Carlos Calvín, Juan Carlos Ramos y Mario Conde han bajado a tierra, a Melilla, para comprar víveres, bajar las basuras y adquirir algunos materiales para el Ranger. Los demás vigilamos la bocana del puerto por turnos, limpiamos el barco, contestamos correo, escribimos documentos o aprovechamos para diseñar nuevos planes para los próximos días y los próximos meses.
A las siete de la tarde levamos anclas y salimos de nuevo hacia Alborán. Esta vez vigilaremos la parte occidental de la isla, en la que faena la flota de Alhucemas. Así, de paso nos vamos acercando al Atlántico, nuestro próximo destino. Se nota la disminución del número de personas a bordo. Estaremos más anchos y cómodos, al menos por unos días.
Recorremos durante la noche las zonas en donde en otros momentos teníamos registradas posiciones de rederos, pero hoy no hay nadie en la zona. Reducimos la guardia a las dos personas necesarias para la navegación, y el resto nos vamos a dormir mientras navegamos a la costa africana a una distancia prudente.
Llegando a Africa
14 agosto de 2007. Xavier Pastor
No se ha pasado buena noche. El viento de poniente era lo suficientemente fuerte para que alguno de los recién incorporados a bordo –en especial alguno de los periodistas- se sintiesen algo “incómodos”. Otros, los que ya llevamos días a bordo del Ranger, la verdad es que ya hemos pasado esa fase ritual y ahora hemos dormido como ceporros. Por la mañana el mar continuaba bastante agitado, y el viento no bajaba de intensidad. Durante la noche hemos cruzado la zona de pesca de los rederos y no hemos encontrado a nadie trabajando. Por ello hemos seguido hacia la costa africana, con la intención de entrar en Melilla y descansar hasta que el tiempo mejorase. Puestos en contacto con el puerto se nos informa de que no hay atraque disponible para el Ranger. Los veleros que participan en las regatas de la semana ocupan todos los pantalanes.
Mientras estamos planteándonos el fondear fuera del puerto, el nuevo parte metereológico indica una pronta mejoría del estado de la mar. Los rederos marroquíes deben haber escuchado la misma emisión por radio, porque inmediatamente observamos un frenético movimiento de embarcaciones en el vecino puerto de Nador y empiezan a aparecer por la boca del mismo un desfile de rederos de todos los colores: El Bagdad II, el Kalach, el Berkani, el Hiba… y como no, nuestro ya viejo amigo el Kamalane que, al parecer poco preocupado por su reciente incidente con la patrullera española, enfila decidido su rumbo hacia la isla de Alboran. Junto a ellos van algunos pesqueros mas cuyos nombres no llegamos a identificar.
Son las dos de la tarde. Decidimos seguir a los pesqueros, y lo que ocurre en realidad es que nos quedamos rodeados por una decena de ellos, separados varias millas de cada uno, y con los que compartimos, como si fuésemos parte de un enjambre, el trayecto de cuatro horas hasta el sureste de la Isla de Alborán. Al acercarse a la línea de las 12 millas alrededor de la isla, que delimita tanto el área de la reserva de pesca del MAPA como las aguas territoriales españolas, los pesqueros marroquíes se dispersan por la zona. Un par de ellos entran momentáneamente en aguas españolas, donde calan el inicio de sus redes kilométricas, pero a continuación cruzan la línea y colocan las embarcaciones en la seguridad de las aguas internacionales, dejando que parte de sus aparejos de pesca deriven en el interior de la reserva de pesca española.
Sabemos que tenemos poco tiempo para registrar la operación de los rederos de deriva, que se produce mayoritariamente de noche. Pero hay alguna oportunidad de filmarlos y fotografiarlos cuando están empezando a calar el arte, al anochecer, o cuando les queda poco que recoger, a primeras horas de la mañana. Seleccionamos por ello los dos blancos mas cercanos en el radar del Ranger, y nos acercamos al primero de ellos: es el Bagdad II, que ya habíamos identificado a la salida de Tánger. Nos colocamos a su lado, sin entorpecer su maniobra ni poner en ningún tipo de peligro los barcos, y vamos registrando, en video y fotografía, el inicio de operación de calado de la red de deriva. Al cabo de un rato, nos dirigimos al segundo de los blancos: se trata del El Hiba. Continuamos documentando su actividad hasta que oscurece. Intentamos un tercero, pero ya es casi noche cerrada. Hay luna nueva. Decidimos quedarnos al pairo, esperando el amanecer, para intentar filmar sus operaciones de recogida de redes y observar que capturas han tenido. Se organizan las guardias de cuatro horas, en grupos de dos personas. El resto nos vamos a dormir.
Marejada en Alborán
6 Agosto de 2007. Xavier Pastor
A las cuatro de la noche nos hemos despertado con los golpes que el casco del Ranger daba contra el muelle de la isla. El efecto de la marea y la resaca que se estaba creando en el interior del minúsculo puerto de la isla por el viento que se había levantado en las últimas horas había neutralizado la protección de las defensas, que habían sido desplazadas por los movimientos del barco. Ahora, el pesado catamarán se estaba convirtiendo en un juguete de las olas, que intentaban arrojarlo contra el dique de hormigón, cada vez con mas fuerza. Toda la tripulación en cubierta, reforzamos las amarras e introducimos entre el casco y el cemento todas las defensas de las que disponemos a bordo. Pero el viento de poniente y las olas iban en aumento y pronto quedo claro que había que soltar amarras y abandonar la ratonera en la que el mal tiempo convierte el muelle de la isla de Alborán, donde el Ranger era la única embarcación atracada. A las cinco de la madrugada estábamos libres y buscábamos un lugar, al suroeste de la isla, donde pudiésemos esperar el amanecer al pairo, aguantando la posición con los motores en marcha, con viento de más de 30 nudos. Una vez encontrado el punto adecuado, Jesús Renedo, el capitán, cedió el puente al primer oficial, Carlos Pérez, que mantuvo al Ranger en la zona segura durante las siguientes tres horas, hasta que desde el destacamento militar nos llego la autorización de poder fondear.
Estábamos en un área relativamente protegida del viento por la isla, pero la situación fuera del fondeadero no permitía trabajar con el ROV y mucho menos con buceadores. El parte meteorológico anunciaba un incremento del viento hasta fuerza 6. Por ello, hemos decidido aprovechar el día documentando el lugar en donde estábamos, en plena reserva integral de Alborán, operando con el robot bajo el barco inmóvil. Hemos desplegado hasta 200 metros de cable, y durante tres horas hemos podido filmar en detalle los densos campos de algas de múltiples especies presentes en los fondos rocosos de esta parte de la reserva, habitados por una gran cantidad de invertebrados y peces. Ahora disponemos de una grabación muy meticulosa de más de 12 hectáreas de fondo entre los 8 y los 16 metros de profundidad, que podremos analizar con mucha tranquilidad a posteriori. Este trabajo no ha estado exento también de sobresaltos. Aunque cuando hemos iniciado la inmersión estábamos solos en toda la zona, al cabo de un rato ha aparecido por allí el arrastrero Nueva Virgencita, intentando refugiarse del mal tiempo pero empeñado en hacerlo justo al lado del Ranger, en el momento en que el cordón umbilical del robot se encontraba en superficie. El patrón del pesquero parecía sordo y ciego: no respondía a las llamadas en el canal 16 de emergencia que se le hacían desde el Ranger ante el riesgo de que el cable que conecta el ROV con el catamarán acabase en su hélice. Tampoco reaccionaba a las del destacamento militar que quería que el pesquero se identificase y les manifestase que intenciones tenía al introducirse en la reserva integral de la isla. Pero ni por esas. La tripulación del arrastrero no atendía ni a las llamadas, ni a la señalización del Ranger, ni a las señales acústicas, ni a los gestos desesperados que los tripulantes le hacíamos con los brazos, mientras saltábamos en cubierta como orangutanes posesos. Por fin hubo que botar la lancha neumática a toda prisa y acercarse al pesquero para, a gritos, explicarle al patrón (que estaba durmiendo durante todo el incidente) lo que ocurría. También a gritos el nos explico que nunca estaba a la escucha en el obligatorio canal 16, sino que el usaba el 74 porque ese es el que utilizaban para comunicarse ente los pesqueros. Ole!, con un par de huevos!.
Superado el segundo susto del día, continuamos con el trabajo y al finalizar, izamos el robot. Por la tarde, nuestro nuevo fotógrafo, el biólogo Juan Carlos Calvín, junto al resto los buceadores ya habituales (Jorge Candan, Pilar Barros y Thierry Lannoy) y acompañados por la marinera Cristina Pérez y el capitán, se han dirigido a la costa de la isla con la lancha neumática y a pocos metros de profundidad han estado buceando en snorkel,. En la reserva de Alborán no esta permitido (o no lo ha estado para nosotros en esta ocasión) el buceo con escafandra autónoma. Así que nos hemos organizado para poder obtener imágenes de los fondos de Alborán no solo mediante el ROV sino también sumergiéndonos sin botellas.
El día no ha dado para mucho más. Cuando después de dos horas han retornado los submarinistas, el cocinero Juan Carlos Ramos ha preparado la cena, y tras la reglamentaria sesión de película de video, a dormir. Seguimos fondeados al norte de la isla, casi enfrente del faro.
El Relevo
4 y 5 Agosto de 2007. Xavier Pastor
Tras cinco semanas de ausencia del Ranger, ha llegado el momento de reincorporarme a bordo, relevando a Ricardo Aguilar. Dejar los agobios de Madrid no se lamenta demasiado, y tras una pequeña dosis de la habitual tortura aeroportuaria a la que cualquier ciudadano es sometido para que temple sus nervios y su humor, me he plantado en Almerimar. Allí es donde el barco había recalado dos días antes para realizar algunos trabajos de mantenimiento y proceder a nuestro relevo. El reencuentro con los compañeros de la tripulación es siempre una buena ocasión para ponerse al día, intercambiar historias, anécdotas y algunas risas sobre los acontecimientos del último mes. En el mismo puerto coincidimos con el Toftevaag, el velero de principios de siglo XX con el que Ricardo Sagarminaga y sus compañeros del Proyecto Alnitak y la Sociedad Española de Cetáceos (SEC) llevan dos décadas investigando el mar de Alborán, de cuya situación ambiental se han convertido en unos de los expertos de referencia internacional. Ricardo y Ana son, además, unos buenos y leales amigos, y es siempre una satisfacción encontrar una ocasión para comentar con ellos la situación medioambiental, política y hasta logística…
A las siete de la mañana del día siguiente, domingo, el Ranger ya estaba otra vez en marcha. Lo primero ha sido cargar combustible en la gasolinera del puerto y, a continuación, poner proa hacia la Isla de Alborán, nuestra siguiente zona de trabajo. Han sido seis horas de navegación, hasta entrar en la zona de reserva pesquera (plagada, por cierto, de arrastreros autorizados por la Secretaria General de Pesca… vaya un sorprendente concepto de reserva…). A lo largo de la travesía las observaciones de cetáceos han sido abundantes. Además de un grupo de unos 30 delfines comunes (Delphinus delphis) hemos visto otro, casi de las mismas dimensiones, de calderones grises (Grampus griseus). Pero como colofón, hemos tenido el privilegio de poder observar –y fotografiar- a tres ejemplares de los esquivos zifios (Ziphius sp. – probablemente cavirostris), incluida una cría. Estas tres especies amenazadas parecen tener en el Mar de Alborán uno de los ecosistemas en donde se resisten a la gradual desaparición que han sufrido en el resto del Mediterráneo. Aunque solo fuese por ello, esta zona debería recibir unas medidas de protección muy rigurosas.
Los primeros problemas surgen al ponernos en contacto por radio con el Destacamento militar que vigila la isla, para anunciarles nuestra llegada y notificarles nuestra intención de sumergir el robot e iniciar nuestro trabajo de documentación de los ecosistemas en la zona. A los militares nadie les ha comunicado nuestra llegada ni les ha remitido copia del permiso que hemos tramitado reglamentariamente, y por ello nos informan de que no pueden autorizarnos el inicio de las actividades. Las comunicaciones entre Alborán y tierra nunca son fáciles, pero un domingo de agosto a las 4 de la tarde son todavía mucho mas complicadas. A pesar de ello, el capitán del destacamento ha mostrado mucho interés y ha conseguido conectar con uno de los responsables de la reserva en su teléfono móvil, y tras una serie de conversaciones cruzadas hemos conseguido que se nos autorice provisionalmente desde Almería el inicio de los trabajos. Antes de abandonar la península, y a pesar de tener en nuestras manos la autorización por escrito, deberíamos haber advertido a los responsables de la reserva de que nos dirigíamos a la misma. Releído el texto con atención, comprobamos que tienen razón, y que el despiste es nuestro. Se ha subsanado.
Con dos horas de retraso iniciamos la inmersión del ROV en el limite de la plataforma continental de la parte oriental de la barra de Alborán. Es la primera inmersión desde que las hélices del robot sufrieran el enganche con un palangre “deportivo” ilegal en el Seco de los Olivos, que casi represento su perdida. Aunque ha sido sometido a una revisión a fondo por parte de Manuel y Mauro, siempre queda la duda de cómo se comportara después del incidente de la semana pasada. No se presenta ningún problema. El ROV va ascendiendo durante cuatro horas por la ladera de arena gruesa salpicada de rocas desde los 200 metros de profundidad a la que lo hemos sumergido hasta los 80 metros. En su camino va registrando campos de plumas de mar, holoturias, algunas estrellas de mar, colonias de ascidias, hidrozoos, esponjas, gorgonias, corales, poliquetos, cangrejos ermitaños, calapas, caprellas, e incluso algunas langostas. De entre los peces podemos destacar brotolas, cabrachos, rapes, pintarrojas, salmonetes, rubios, peces de San Pedro, labridos, jureles, peces planos…todo ello entre trozos de laminarias desgajadas de algún fondo no muy lejano (todavía no hemos encontrado ninguna fijada al fondo) y unos montículos de arena cónicos y muy regulares que deberemos interpretar. En este paisaje no deja de estar presente la huella del hombre. Vemos lo que nos parece una cicatriz de arrastre, alguna botella de coca cola, un trozo de cable, una estacha arrojada al mar y un palangre perdido… del que el ROV, operado por Manuel desde el puente del Ranger, huye despavorido…
Se hace tarde. Recuperamos el ROV y navegamos las pocas millas que no separan del muelle de la isla, donde los militares nos autorizan a atracar, no sin antes advertir: “la Armada no se responsabiliza de los danos que pueda sufrir su embarcación”. Más tarde comprenderemos que ese aviso esta muy justificado. Al llegar al muelle la recepción es amable. Varios militares nos recogen las amarras y nos ayudan a atracar. Otro viene a recoger todos los datos de la tripulación. Finalmente nos visita el capitán del destacamento, que sube a bordo y a quien explicamos en detalle los trabajos que estamos llevando a cabo. Se nos autoriza a bajar al muelle, pero por ahora no podemos recorrer la isla. Tras cenar y ver alguna película en el video, nos acostamos cerca de la media noche.
Emociones
2 Agosto de 2007. Ricardo Aguilar
Hoy ha sido un día lleno de emociones.
Nos hemos llevado un buen susto. La montañita marina que hemos ido a muestrear ha sido la más complicada de todas. La cantidad de sedales, redes, cabos y demás aparejos de pesca abandonados que hay aquí hacen de esta montaña una tela de araña. Y como no podía ser de otra forma, el robot se ha quedado atrapado en un palangre a 170 metros de profundidad.
Tras muchos sudores, y una dosis de suerte, hemos conseguido subir el artefacto a bordo. Eso si, envuelto en sedales, boyas y anzuelos. Ahora toca revisarlo para ver que no haya sufrido daños.
Pero estos restos abandonados no solo han afectado al ROV, toda la montaña esta dañada. Las rocas casi están peladas y muchas gorgonias y esponjas rotas.
Según acabamos de subir el ROV mirábamos a nuestro alrededor la cantidad de pequeñas embarcaciones de recreo pescando en la zona. Muchas de ellas fondeadas con un rezón que, si no pueden recuperar, dejaran tirado en la zona. Y no me extrañaría que también hubiera unos cuantos piratas de esos que se camuflan de deportivos pero que calan palangres de cientos de anzuelos u otras artes de pesca "semiprofesionales" como la que nos ha atrapado. No estaría mal que las patrulleras de vigilancia pesquera se diesen un paseo por la zona de forma regular y pusieran orden en tanta ilegalidad.
La parte positiva ha estado en algunas de las especies que hemos encontrado. Algunos ejemplares grandes meros grises (Epinephelus caninus), galateas (Munida rugosa), corales solitarios (Caryophyllia spp.), corales árbol amarillos (Dendrophyllia cornigera) -muchos de ellos muy estilizados y con pocos pólipos), braquiópodos y crinoideos escondidos entre las rocas, diversas esponjas y gorgonias y, lo mejor de esta inmersión: esponjas carnívoras (Asbestopluma hypogea). Estas esponjas son animales muy raros que normalmente se encuentran en cuevas o en grandes profundidades. Al contrario que el resto de esponjas, en lugar de filtrar el agua para alimentarse del plancton, las esponjas carnívoras funcionan como una planta carnívora. Tienen unos largos filamentos en los que quedan atrapados pequeños crustáceos y otros organismos.
Esta especie se descubrió en el Mediterráneo en 1994, en una cueva del litoral de la Provenza y luego también en otra cueva de Marsella y una de Croacia. Todos los ejemplares encontrados hasta la fecha han sido en cuevas submarinas a 15-20 metros de profundidad. Ahora nosotros tenemos la prueba de que también se da entre rocas a casi 200 metros de profundidad. Y que nosotros sepamos, la primera referencia de esta especie en aguas españolas.
Por la tarde, y mientras se hacían pruebas en el ROV, hemos continuado con las inmersiones de submarinistas en los arrecifes de Mesophyllum. La gran cantidad de recovecos que forman permiten que muchas especies se escondan aquí. Ahora a mirar que las fotos y filmaciones respondan a las expectativas y a identificar las especies.
Seco de los Olivos (día 4)
1 Agosto de 2007. Ricardo Aguilar
Más sorpresas en esta zona. Continuamos investigando los bajos cercanos al Seco de los Olivos. Junto al Seco principal, se encuentran una serie de elevaciones de menores dimensiones que casi lo rodean como si fuera una corona. Todas ellas se están mostrando muy interesantes.
Hoy hemos optado por bajar con el ROV a unos 200-210 metros en la elevación más cercana a costa. La cima está en los 120 metros de profundidad y de aquí baja a más de 350 metros. Es muy rocosa y, como todas las que hemos visto, está plagada de artes de pesca y cabos abandonados. No hay un sólo sitio que muestreemos que no presente huellas humanas.
La sorpresa ha venido al encontrar unas esponjas fabulosas. Son hexactinellidas o esponjas de cristal de gran tamaño en forma de copa o sombrero invertido. Son las mismas que se han encontrado en el banco de El Cachucho frente a Asturias y a las que denominaron "esponjas sombrero". Las que hemos encontrado tienen una altura de 40-50 centímetros. Hay otras esponjas de difícil identificación; algunas parecen también hexactinellidas (de forma similar a las del genero Rosella pero menos rugosas) y otras son desmonpongias, entre ellas, si no nos equivocamos, posiblemente Phakellia ventilabrum.
Aunque en la zona hay también hay gorgonias, como la látigo (Viminella flagellum), dominan las esponjas.
En la zona más abrupta, los omnipresentes peces de tres colas (Anthias anthias), algún tae roca (Acantolabrus palloni) y grandes ejemplares de mero gris (Epinephelus caninus). Es curioso que esta especie de mero, que no es muy común en las zonas costeras y que casi todos los ejemplares que encontramos son de pequeño tamaño, en las montañas marinas sea habitual y de dimensiones importantes.
En una segunda inmersión con el ROV volvemos al Seco principal para conocer una zona que aún no hemos mirado. El paisaje que nos encontramos es similar al de otras zonas ya muestreadas. Fondos de arena con rocas de tamaño medio y pequeño, muchas gorgonias y otros antozoos (Eunicella verrucosa, Swiftia pallida, Bebryce mollis, Viminella flagellum, Paramuricea clavata, Elisella paraplexauroides, Callogorgia verticillata, Dendrophyllia cornigera, Caryophyllia spp., etc.). En cuanto a peces, damos con un ejemplar grande de rape (Lophius sp.), y entre las rocas cabrilas (Serranus cabrilla), doncellas (Cois julis), tres colas (Acantholabrus palloni), brotolas de roca (Phycis phycis), etc.
A la tarde llega el turno de los submarinistas. Seguimos recopilando datos de la pradera mixta de fanerógamas marinas (Posidonia oceanica y Cymodocea nodosa) frente a Punta Sabinal. Donde hemos estado hoy el arrecife de Mesophyllum alternans que se da entre los rizomas de las plantas está más deteriorado. Aun así, sigue siendo rico en fauna y flora.
Seco de los Olivos (día 3)
29 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Continuamos en Almería realizando inmersiones en la zona del Seco de los Olivos. Al contrario que el año anterior, no hemos visto ni un solo cetáceo en la zona, y eso que hemos tenido dos días y medio con el mar como un plato, lo que da una visibilidad muy grande. En general, el último mes y medio los avistamientos que hemos realizado se pueden contar con los dedos de una mano. Casi hemos visto más peces espada saltando que delfines. Cada año la situación es peor. Y tortugas tampoco muchas.
Con el ROV buscamos una zona que aún no conocemos. En superficie, vemos que hay una gran abundancia de ctenóforos y varias cadenas de salpas gigantes (Salpa maxima). Según vamos bajando, la cantidad de organismos y partículas en suspensión nos dificultan la visión. Al llegar al fondo en unos 120 metros, nos encontramos con arena detrítica y algunas rocas de pequeño tamaño. En todas ellas aparecen las gorgonias, sobre todo gorgonias verrugosas (Eunicella verrucosa), aunque hemos observado algunos buenos ejemplares de Elisella paraplexauroides, corales árbol (Dendrophyllia cornigera), gorgonias rojas (Paramuricea clavata) y gorgonias latigo (Viminella flagellum). Muchas gorgonias verrugosas tienen anémonas (Amphianthus dohrni), ostras aladas (Pteria hirundo), ofiuras (Ophiotrix fragilis) o estrellas cesta (Astropartus mediterraneus).
De repente, tenemos que cancelar la inmersión. A pocos metros de nosotros una minúscula boya nos hace sospechar que vamos rectos hacia un aparejo de pesca donde podemos quedar enganchados. Más allá, otra boya, y otra, y otra. Es un palangre de superficie. A lo lejos vemos al palangrero que está recogiendo el arte, pero aún le queda para llegar a nuestra posición. Así que, decidimos subir el robot y reposicionarnos en un lugar más seguro.
Nos colocamos un poco más al sur y continuamos. El fondo es similar pero, luego llegamos a una zona arenosa con multitud de plumas de mar. Las hay de todos los tipos, pero sobre todo plumas redondas o veretilos (Veretillun cynomorium) y plumas rojas (Pennatula rubra). Con menor frecuencia también encontramos Virgularia mirabilis, Pennatula phosphorea, Pteroides griseum y Funiculina quadrangularis. Este lugar no deja de sorprendernos, parece que tiene de todo.
A medio día, las olas son cada vez más molestas, el viento está subiendo y se ven "borreguitos" a lo lejos. Para colmo, abajo hay una corriente fuerte. Continuamos mientras podemos pero, al final decidimos dar por finalizados los trabajos con ROV de este día y para aprovecharlo nos acercamos a costa y probamos otro de los "aparatejos" que llevamos a bordo. Es una especie de ala delta rígida y submarina a la que se coloca una cámara y puede muestrear de forma rápida zonas no complicadas. No se obtiene la calidad y precisión del ROV, pero sirve para tener una visión general del tipo de fondo que existe en la zona.
Tras varias pruebas y perfeccionamientos, conseguimos hacernos una idea de cómo utilizarla, pero se va haciendo tarde y decidimos volver a puerto. Mañana y pasado estaremos atracados, tenemos cosas que hacer en tierra, además de algún que otro zafarrancho de limpieza a bordo.
Seco de los Olivos (día 1 y 2)
27 y 28 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Habiendo llegado a Almería, hemos hecho del puerto de Almerimar nuestra base de operaciones para trabajar en el Seco de los Olivos y entre Punta Entinas y Puna Elena.
El primer día nos dirigimos al Seco para ver una de las pequeñas elevaciones que hay al este, y por la tarde mirar un poco la cima del seco principal.
Esta pequeña elevación que hay al este del Seco tiene su cima a unos 90 metros. A partir de ahí una zona de derrumbamientos rocosos se extiende hasta los 130 metros, y después caemos en fondos arenosos.
Analizamos las dos vertientes y, mientras que en una de ellas son habituales las gorgonias látigo (Viminella flagellum), en la otra se dan más las gorgonias de profundidad Callogorgia verticillata. Pero lo que más abunda son los restos de artes de pesca abandonadas que convierten el lugar en un cementerio de redes, sedales, cabos, etc., y un sitio muy difícil para estar con el robot submarino sin terminar enganchado.
Destacan en este lugar algunos meros grises (Epinephelus caninus) que tienen la costumbre de seguir al robot. Alguno de ellos se ve que ya ha participado en bastantes batallas. En ocasiones es una nube de peces tres colas (Anthias anthias)y jureles (Trachurus trachurus), con algunos tae rocas (Acantolabrus palloni), los que se sitúan sobre el robot.
En la inmersión de la tarde sobre el seco principal, la superficie entre los 80 y 120 metros es bastante uniforme. La pendiente es suave con zonas arenosas salpicadas de rocas de tamaño medio y pequeño, donde se concentran multitud de gorgonias de todo tipo (Eunicella verrucosa, Paramuricea clavata, Bebryce mollis, Viminella flagellum, Elisella paraplexauroides, y, creemos haber identificado algunas Villogorgia brebycoides), y corales árbol amarillos (Dendrophyllia cornigera). En algunas rocas, aparecen los corales solitarios, como Caryophyllia cyathus.
Al día siguiente nos centramos en la zona costera frente al inmenso mar de plásticos almeriense, entre Roquetas de Mar y El Ejido. Las urbanizaciones van cercando poco a poco este paraje natural, pero aún queda un tramo sin urbanizar. Aquí, en sus fondos marinos, se encuentra una zona de alto valor ecológico con praderas mixtas de Posidonia oceanica y Cymodocea nodosa, fondos de maërl y arrecifes de Mesophyllum alternans. Algunas zonas están plagadas de erizos violáceos (Sphaerechinus granularis).
Tras un primer transecto con el ROV para delimitar la zona y ver el estado de conservación, los buceadores van a inspeccionar el fondo donde hemos encontrado la mayor densidad de arrecifes de algas rojas.
Al vernos llegar, un raya águila o águila marina (Myliobatis aquila) sale disparada. Debajo, doncellas (Coris julis), castañuelas (Chromis chromis) y distintos tipos de bienios son los primeros en mostrarse ante nuestros ojos. Luego nudibranquios, moluscos, poliquetos, anémonas, y un par de cambaras (Maja crispata).
En la parte oeste, la pradera es solo de Posidonia oceanica y parece haber sufrido un retroceso grave. Primero encontramos haces muy dispersos y, hasta que no llegamos a los 16 metros de profundidad no empieza a haber una cobertura decente, aunque aun aquí la pradera se ve muy fragmentada. Y pensar que antaño las praderas de fanerógamas llegaban desde ras de agua hasta casi 40 metros de profundidad.
Mañana volvemos al Seco de los Olivos para muestrear otras elevaciones pequeñas.
Cabo de Gata
25 y 26 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Hoy teníamos previsto echar un vistazo a los bajos que en las cartas marinas aparecen a unas 20 millas al este de Cabo de Gata. Según todas la cartografía que tenemos, son tres cimas que quedan a unos 180-200 metros de profundidad que se asientan sobre una pequeña plataforma a los 900 metros, y de aquí caen hasta más de 2.000 metros.
Esos eran los planes, pero nos hemos llevado una sorpresa. Los bajos no existen. Tras varias horas de buscarlos, hemos llegado a la conclusión que se deben a alguna equivocación. Al pasar sobre la zona marcada, la sonda nos da dos ecos diferentes, uno a 900 metros, que es el fondo real, y otro a 180 metros. Este segundo eco es falso y puede deberse a algún fenómeno oceanográfico, como cambios en la densidad de las masas de agua, lo que da una apariencia falsa de elevación del terreno. Curiosamente, también hemos tenido ecos falsos (o más que falsos secundarios) en 3 puntos diferente, coincidiendo casi con los lugares marcados en la carta.
El hecho es que estos engaños se han ido repitiendo en todas las publicaciones, lo que nos ha conducido aquí confundidos.
Ante este panorama, modificamos los planes y nos dirigimos a Cabo de Gata. Allí realizamos alguna inmersión en la zona de la Punta de la Polacra y utilizamos el ROV para intentar ver como es el cañón que se encuentra frente al Puerto de Genoveses.
El año pasado ya hicimos alguna inmersión en la zona de El Bergantín, al norte de la Polacra. Allí estaba bastante lleno de vida y con espectaculares fondos. En esta zona sur de La Polacra la vida es menos exuberante. No obstante hay un bonito fondo de grava negra, sobre el que se asienta un pradera de Posidonia oceanica. En las grietas y bajo los pequeños salientes de las rocas se concentran las esponjas, siendo especialmente llamativas los especimenes de esponjas calcáreas como Clathrina clathrus. Por otra parte, los tordos (Symphodus ocellatus) están con una gran actividad haciendo sus nidos, mientras que los fedries (Thalassoma pavo) se dedican al pillaje de huevos. Las pobres castañuelas (Chromis chromis) intentan desesperadamente defender su descendencia frente a una nube de atacantes.
En el cañón, aunque visualmente no es muy atractivo pues se encuentra totalmente cubierto de fango, incluyendo las rocas de las laderas que apenas asoman, las especies que encontramos son llamativas. Se trata de distintos peces de profundidad, como molleras (Gadella maraldi), los espectaculares peces armados (Peristedion cataphractum), algún granadero (posiblemente Coryphaenoides sp.) y diversas gambas que no hemos podido identificar.
Tras dos días en la zona, ponemos rumbo al sur de Almería. Allí estaremos casi una semana trabajando entre el Seco de los Olivos y la zona costera de El Ejido.
De camino a Cartagena
22 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
De camino hacia Cartagena para aprovisionar el barco, hacer limpieza general y otras necesidades, hacemos una parada de unas horas en la isla de Las Palomas para echar otro vistazo en la zona.
Los submarinistas se sumergirán en el bajo que se encuentra al sur del islote y el ROV trabajara al este.
Esta zona está muy invadida por especies exóticas, como las algas rojas Lophocladia lallemandi y Asparagopsis spp., y el coral colonial Oculina patagonica.
En las últimas inmersiones en las que hemos encontrado Oculina patagonica, siempre había algún blenio (normalmente Parablennius pilicornis o Parablennius rouxi) rondando alrededor y mordisqueando el arrecife. En algunas zonas, apreciamos que parte del coral esta blanqueado, posiblemente por la bacteria Vibrio shiloi que ataca a esta especie.
Entre las grietas se esconden los muriones (Gymnothorax unicolor) y las morenas (Muraena helena) acompañados por gambas limpiadoras (Lysmata seticaudata) y chafarrocas (Lepadogaster sp.)
A más profundidad, el fondo es principalmente de fango. De repente encontramos una zona rocosa con una fuerte sedimentación donde aparecen bastantes esponjas (sobre todo del genero Axinella) y gorgonias. Se trata de las dos especies de gorgonias sarmiento (Leptogorgia sarmentosa y Leptogorgia lusitanica), gorgonias verrugosas (Eunicella verrucosa), gorgonias amarillas del genero Paramuricea, y gorgonias látigo de fango (Spinimuricea sp.).
En cuanto a fauna íctica, lo mas habitual son los peces planos y los triglidos, aunque también damos con algún banco de salmonetes (Mullus sp.). Otra fauna habitual son las estrellas peine (principalmente Astropecten aranciacus), los cangrejos ermitanos (Dardanus sp., Pagurus sp.), las caracolas torre (Turritella sp.). También hemos encontrado una galera (Squila mantis) solitaria.
Por la tarde ponemos rumbo a Cartagena.
Continuamos en Islas Hormigas
20 y 21 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Ya estamos de vuelta en Cabo de Palos y vamos a seguir con las inmersiones en Islas Hormigas.
Dentro de la Reserva los buceadores están encontrando una gran cantidad de peces, entre los que destacan los espetones (Sphyraena viridensis) y las tres especies de meros (Epinephelus marginatus, Epinephelus costae y Mycteroperca rubra). Algunos buceadores nos han comentado que hoy se han visto mantas raya (Mobula mobular) por la zona.
La presencia de gorgonias es escasa, salvo a partir de los 40 metros de profundidad donde hay algunas gorgonias rojas (Paramuricea clavata). A menos profundidad es más frecuente la gorgonia blanca (Eunicella singularis).
Con el ROV estamos muestreando los bordes de la reserva. Con algunas pequeñas rocas, la zona es principalmente de arena detrítica. La presencia de ascidias de todo tipo es muy alta. También hay numerosas esponjas, algunas especialmente llamativas, como Hemimycale columella, y gusanos poliquetos, sobre todo Filograna implexa.
Al tiempo que estamos haciendo esto, dedicamos otros momentos a revisar las filmaciones anteriores e ir identificando las especies que hemos visto.
El sábado se nota el incremento de submarinistas en la zona que vienen con los clubes de buceo. Para evitar que en las inmersiones nos salgan muchas aletas y burbujas, este día lo hemos dejado para trabajar con macro y dedicarnos a sacar detalles de las especies que encontramos en los bajos.
Por suerte, en el bajo de fuera, donde estamos haciendo parte de los trabajos, el número de submarinistas es considerablemente menor y podemos realizar las filmaciones y fotografías con más tranquilidad. Con el ROV hemos podido comprobar que algunos lugares que aparecen como bajos son en realidad pecios. Algo que no nos sorprende pues hay un gran numero de barcos hundidos por la zona.
Por la tarde el viento se ha incrementado y nos esta complicando los trabajos con el ROV. Así que decidimos acabar los trabajos por hoy. Pero como sorpresa final, cuando fondeamos al norte del faro y nos echamos al agua para darnos un baño, debajo del Ranger José Manuel y Juan ven un pez guitarra (Rhinobatos sp.). Cuando hemos cogido las cámaras para ir a filmarlo, el pez ya ha desaparecido. Tengo que consultarlo con algunas personas de aquí pero, que yo sepa, peces guitarra hace mucho que no se ven por la zona.
Ya nos queda poco por aquí, así que mañana saldremos para intentar terminar los muestreos al sur de Cartagena y luego descansar un par de días para poder hacer colada, limpieza, compras, avituallamientos y demás necesidades mundanas sin las que las condiciones a bordo serian un poco mas incomodas.
Seco de Palos (día 2)
19 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Hoy sudar, estamos sudando de verdad. Es el día más caluroso desde que hemos empezado la expedición. Eso si, la mar está casi como un plato y nos facilita mucho el trabajo.
Continuamos con las inmersiones con ROV en el Seco de Palos. No recorremos ni 20 metros sin que nos encontremos restos de aparejos de pesca; sedales, anzuelos, redes, etc.
Estamos aprovechando al máximo el día, por eso hoy nos hemos levantado aún antes, para poder volver temprano a Cabo de Palos y hacer algún cambio de tripulación.
Tras tres inmersiones en las que hemos recogido información entre los 100 y 180 metros, ahora toca mirar con tranquilidad las cintas e identificar las especies.
Nos ha llamado la atención encontrar algunos corales de profundidad de la familia Guyniidae a unos 155 metros de profundidad. También hemos dado con varios huevos de raya, algunas brótolas de roca (Phycis phycis) y, lo que antes habíamos confundido con brótolas pero parecen molleras de profundidad (Gadella maraldi). Sin olvidar a los llamativos dragoncillos de profundidad (Synchiropus phaeton). Aún nos queda mucho por visionar, pero seguro que encontraremos más sorpresas, como los llamativos nudibranquios que hemos encontrado realizando la puesta sobre una gorgonia.
A la vuelta, parece que los peces espada (Xiphias gladius) estén de fiesta. Encontramos un par de ellos dando saltos espectaculares a menos de 10 millas de Cabo Palos. Luego, un grupo de delfines mulares (Tursiops truncatus) que nos pasa de largo.
Seco de Palos
18 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Hoy toca madrugar un poco más. Nos llevará más de tres horas llegar a nuestro destino. Nada mas salir, empezamos a ver a los arrastreros faenando. Durante bastante tiempo los encontramos por todas partes, hasta que los fondos empiezan a sobrepasar los 700-800 metros de profundidad.
La mar está bastante tranquila y apenas hay viento, condiciones estupendas para avistar tortugas. Las tres primeras aparecen frente a nosotros y sólo tenemos que desviarnos un poco para observarlas de cerca.
También son muy buenas condiciones para ver cetáceos, pero, a pesar de que tenemos una visibilidad excelente, estos parece que se resisten. Antes, ver delfines en esta zona era mucho más común que ahora.
Cuando ya nos quedan menos de 3 millas para llegar al seco avistamos un grupo de calderones (Globicephala melas). Durante un rato nos acompañamos mutuamente, hasta que ellos deciden quedarse un poco antes, en la zona de 600-700 metros de profundidad, mientras nosotros vamos hasta la parte más superficial del bajo, que está a unos 100 metros de profundidad.
Llegamos al punto elegido y ponemos el ROV en el agua. Si no estamos equivocados, vamos a ser los primeros seres humanos en ver qué se esconde aquí debajo.
El fondo es muy rocoso, con algunos bloques bastante altos. Es una zona difícil para trabajar con el robot porque, además de la accidentada topografía, en las rocas hay enredadas muchas artes de pesca perdidas.
Y ahí está, ante nosotros un espléndido jardín de gorgonias rojas (Paramuricea clavata). Entre ellas se esconden morenas (Muraena helena), congrios (Conger conger), meros (Epinephelus marginatus), peces luna (Mola mola) y nubes de tres colas (Anthias anthias).
Decidimos profundizar un poco más, y aparecen gorgonias látigo (Viminela flagellum) y un tiburón boquidulce (Heptranchias perlo) al que no parece importarle lo más mínimo que estemos en la zona. A nuestro alrededor también hay algunas brótalas de roca (Phycis phycis) y tae rocas (Acantolabrus palloni).
Según estamos todos con los ojos fijos en la pantalla que nos va mostrando lo que hay 140 metros por debajo de nosotros, los calderones vienen a hacernos una visita. El espectáculo lo tenemos ahora por todas partes.
Hoy ha sido un día muy completo. Por la noche estaremos al pairo en la zona, confiando en que mañana continúe el buen tiempo y nos permita seguir trabajando aquí. Ahora, a hacer guardias de noche mientras vemos a lo lejos a los calderones que se mantienen por los alrededores.
Islas Hormigas
17 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
A primeras horas de la mañana salimos de Cartagena con destino a Cabo de Palos; allí nos reuniremos con los guardas de la reserve marina para comentar los planes de trabajo. Los trámites son rápidos y en poco tiempo navegamos hacia el Bajo de Fuera. La cima está a sólo unos 4 metros y, por su vertiente norte cae a 35-45 metros, mientras que la sur coge más profundidad.
Es impresionante ver como se ha recuperado esta zona desde que es reserva. La cantidad de peces en la zona es espectacular, sobre todo por la presencia de grandes meros (Epinephelus marginatus), corvallos (Sciaena umbra), espetones (Sphyraena viridensis), dentones (Dentex dentex), etc.
En la tarde utilizamos el ROV para ver unos fondos de 50-60 metros de profundidad fuera de la reserva que pueden ser interesantes. Y no nos equivocamos. El fondo es de arena muy detrítico con algunas rocas de pequeño tamaño. Son abundantes las algas pardas, como Dictiota dichotoma, Dyctiopetris membranacea o Nereia filiformis. También hay bastantes esponjas, en especial grandes ejemplares de Cliona celata y Dysidea avara, y muchas ascidias, como Clavellina nana, Halocynthia papillosa, Phallusia fumigata, Didemnum maculosum etc. Y unas pocas gorgonias aisladas (Eunicella singularis y Leptogorgia sarmentosa).
Por la noche atracamos en el puerto de Cabo de Palos para preparar la salida al Seco de Palos la mañana siguiente.
Cabo de Palos - Islas Hormigas (día 2)
16 Julio 2007. Ricardo Aguilar
La mañana se presenta mucho mejor pero, en Cabo de Palos aún se espera que haya mar de fondo tras el levante de estos días pasados. Así que para no arriesgar y poder aprovechar el día, vamos a concentrar los trabajos entre Cabo Tiñoso y La Azohia. Esta zona costera aún presenta un aspecto magnífico por su espectacular relieve y, sobre todo, porque no ha sido todavía destrozada por filas de urbanizaciones como ocurre en la mayoría del litoral español. La verdad es que se hace raro poder ver trozos de costa sin que haya una edificación ni una grúa de construcción.
Tenemos casi calma chicha, aunque sopla una ligera brisa, que a lo largo de la tarde aumenta un poco. Pero, en general, son vientos de sólo 5-10 nudos.
Los buceadores han realizado dos inmersiones y con el ROV hemos realizado otras dos cortas para ver la transición desde la zona más superficial hasta los 100 metros de profundidad.
El litoral sumergido cae rápidamente hasta los 20-25 metros de profundidad. Las paredes se hayan ricamente recubiertas de esponjas y briozoos. Lo que también nos llama la atención aquí es lo rápido que esta zona ha sido ocupada por especies invasoras. Las algas rojas Asparagopsis spp. Y Lophocladia lallemandi se expanden a un ritmo vertiginoso. Y el coral madreporario Oculina patagonica, que también se considera invasor, ya forma densas colonias por toda la zona.
La presencia de peces no es abundante, aunque si que encontramos algunas escenas bonitas, como una morena (Muraena helena) y un murión (Gymnothorax unicolor) compartiendo gambas limpiadoras (Lysmata seticaudata) como buenas vecinas de grieta.
Aquí los nudibranquios también están representados por algunos ejemplares de Platydoris argo. Y la presencia de estrellas es común (Ophidiaster ophidianus, echinaster sepositus, etc.), En las zonas fangosas son sustituidas por las estrellas peine (Astropecten sp.).
En las zonas mas profundas el fondo va cambiando, haciéndose más fangoso según ganamos profundidad. Aquí las marcas de arrastre son cada vez más visibles formando auténticos socavones en el sustrato. En sus alrededores distintas especies de moluscos, como las caracolas torre (Turritella comunis), las pata de pelícano (Aporrhais pes-pelicani), o algún ceritido (Cerithium sp.). La mayoría de bivalvos que encontramos son restos de berberechos (Acanthocarida, Glycimeris sp., Cerastoderma sp.), vieiras (Pecten sp. Chlamys sp.) y otras. Algunos de los lugares que muestreamos son antiguos maërls. Y digo antiguos porque ya sólo quedan unos pocos rodolitos vivos y el resto es una masa de algas trituradas por el paso continuo y de años de arrastreros.
Hoy al llegar a puerto saldremos a cenar fuera del barco, así daremos un descanso al cocinero y estiraremos un poco las piernas ya que en los próximos días no creo que podamos salir mucho. Confiamos en tener unos cuantos días buenos para trabajar intensamente en la zona de Cabo de Palos e Islas Hormigas.
De Ibiza a Cabo de Palos
14-15 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Hemos pasado los últimos días en Ibiza siguiendo de cerca el vertido del mercante “Don Pedro”. Aunque la mayor mancha de hidrocarburos la encontramos el primer día, durante los siguientes días el barco ha seguido realizando vertidos de menor tamaño. Se continúa con las tareas para sellar las grietas del pecio, pero es difícil hacer que no siga vertiendo.
En la zona costera van llegando manchas dependiendo de como soplen los vientos. Al principio las manchas fueron más al noroeste, luego al oeste y ahora hacia suroeste, por lo que van hacia la Reserva de Es Freus. Lo más preocupante ahora es el resto de combustible y sustancias toxicas que quedan en el interior del barco hundido. Finalmente ha llegado otra embarcación para empezar a ver las posibilidades de extraer fuel y gasoil.
Salvo algún cormorán con manchas en su pelaje y diversas especies costeras (lapas, barnaclas, cangrejos, algas), etc., cubiertas por fuel, no son muchas las especies que se están viendo fuertemente afectadas. Al menos de momento. De todas maneras, el vertido no es muy denso y en la mayoría de los casos es el fuerte olor el que te indica la presencia de las manchas que, cuando el mar esta más revuelto son difíciles de ver por su aspecto oleoso.
Tras unos cuantos días aquí, y la llegada de nuevos medios para luchar contra la contaminación, decidimos retomar nuestro calendario y partir hacia Cabo de Palos.
El tiempo sigue sin acompañarnos y, tenemos que cambiar los planes. En lugar de quedarnos en alta mar, como estaba previsto, nos dirigimos al sur de Cartagena para empezar a muestrear el área circundante a la isla de Las Palomas.
El fondo a unos 80 metros es fangoso, con distintos lenguados y demás peces planos, salmonetes de fango (Mullus barbatus), triglidos, cangrejos de fango (Goneplax rhomboides), etc., y, como no, grandes marcas de arrastre que en algunas zonas son muy profundas y concentradas.
Según disminuye la profundidad, la zona fangosa pasa a ser de arena-fangosa, y luego arenosa. Son numerosas las esponjas del genero Cliona, así como las algas rojas. Por desgracia, lo que más abunda son las especies invasoras, como Asparagopsis spp. y Lophocladia lallemandi, aunque también se ven las autóctonas Phyllophora crispa, Peyssonnelia squamaria y rodolitos dispersos de Phymatolithon calcareum y Lithothamnion valens.
Por la noche entramos en el puerto de Cartagena para organizar los trabajos de los próximos días, esperando que mejore el tiempo.
Ibiza (día 2)
13 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Seguimos en Ibiza. A primera hora de la mañana salimos a echar un vistazo para ver como esta la situación.
La zona donde ayer estaba la mancha más grande ahora esta mucho más disuelta y dispersa, formando algunas galletas de fuel, y parte de ella ha sido recogida por los buques de limpieza.
El barco de salvamento marítimo esta en la zona del accidente realizando maniobras; probando las operaciones para sacar el fuel de las bodegas del "Don Pedro". También están los buzos por aquí, que han sellado la que parece que es la última vía de escape de fuel del barco.
Según nos acercamos a la zona empezamos a notar, de nuevo, ese fuerte olor a combustible que percibimos el primer día. Un poco más adelante el mar se vuelve aceitoso y, más allá empiezan a aparecer manchas de hidrocarburos frescas que han debido escaparse durante la noche y la madrugada. Ocupan una extensión de más de medio kilómetros de largo y varias decenas de metro de ancho. Vemos que el origen es claramente el pecio.
Están a poca distancia de la costa, y el viento las dirige hacia la zona de la playa d'En Bossa, al sureste de Ibiza.
A lo largo del día, nuevas manchas de fuel llegan a la costa, lo que obliga al Govern a cerrar al baño 3 playas de la zona.
Aunque seguimos viendo algunas zonas manchadas de fuel y unos cuantos animales manchados, el impacto no parece excesivamente grave. Esperemos que no vaya a peor y, sobre todo, que no termine depositándose el vertido en el fondo marino, de donde seria dificilísimo, por no decir imposible, retirarlo, e impactaría directamente a las especies.
De Cabo de la Nao a Ibiza
11-12 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Ayer dedicamos el día a seguir estudiando el fondo marino del área de Cabo de La Nao.
Realizamos un par de inmersiones con los submarinistas entre la Isla de Portixol y el cabo de San Martín. Nuevamente las gorgonias representadas eran la blanca (Eunicella singularis) y la sarmiento (Leptogorgia sarmentosa), muchos nudibranquios, cardenales (Apogon imberbis) con la puesta de huevos en la boca, morenas (Muraena helena), congrios (Conger conger) y otros muchos peces.
En el fondo había Posidonia oceanica, con grandes bancos de salemas (Salpa sarpa).
Con el ROV realizamos solo una inmersión ya que, cuando nos disponíamos a hacer la segunda nos enteramos del hundimiento del mercante "Don Pedro" en Ibiza.
Decidimos recoger todo y salir hacia Denia para cargar combustible y dirigirnos a Baleares.
Sobre las 07:00 de la mañana llegamos a la zona. Lo primero que notamos fue un fuerte olor a combustible y entonces vimos la mancha de fuel, entre la que aparecieron levemente un grupo de delfines mulares (Tursiops truncatus).
Tras enviar cartas a la Capitanía Marítima de Ibiza, a Salvamento Marítimo y a la Conselleria de Medi Ambient de Baleares ofreciéndoles nuestra colaboración, y en especial el robot submarino para analizar el estado del casco, recorrimos la zona afectada por el vertido para comprobar cual era la situación.
La mancha se extendida por varias millas de la costa sudeste de la isla, en especial alrededor del puerto, lugar donde se había hundido el mercante. Gran parte de ella no era muy densa, mientras que en algunas zonas se concentraban manchas de mayor grosor y oscuridad.
Al pasar sobre la zona del accidente, el color amarillo del buque hacía que pudiera vislumbrarse a simple vista en el lecho marino, en un fondo de unos 43 metros de profundidad.
En la zona estaban trabajando un par de pequeñas embarcaciones del Govern Balear recogiendo tanto fuel como podían. Mas al norte, se encontraba el "Clara Campoamor" de Salvamento Marítimo haciendo lo propio, y en ocasiones se veía por la zona una segunda embarcación. Más tarde aparecieron algunas aeronaves sobrevolando la zona e informando a las embarcaciones de limpieza la localización de las manchas más densas.
Nos sorprendió que no hubiera ninguna tipo de balizamiento y que tampoco hubiera apenas barreras anticontaminación. La verdad es que todo daba una impresión de tranquilidad un poco extraña, como si allí no hubiera pasado nada extraordinario.
Los que si parece que se lo toman más en serio son los buzos que han venido a sellar el buque para que no continúe vertiendo fuel al mar, y los que están a "pie de obra" en la bocana del muerto intentando recoger todo lo que pueden.
Al poco rato, las manchas de fuel ya llegaban a la costa y se daban los primeros avisos por radio del cierre de playas.
A razón de lo que hemos visto aquí, si el accidente en lugar de un mercante con 200 toneladas de fuel y gasoil a bordo, hubiera sido de un petrolero con 80.000 toneladas como el Prestige, Ibiza hubiera terminado rebozada de fuel de punta a punta.
Esta es la zona con mayor tráfico marítimo de toda España durante el verano, pero no existen apenas medios para luchar contra vertidos ni para reaccionar ante un accidente. Y lo mismo ocurre en la mayoría del litoral español. Seguimos sin tener sistemas de detección por satélite de vertidos, ni muchas otras cosas necesarias para estar prevenidos. Sin mencionar la "generosidad" a la hora de inspeccionar a los buques que navegan por nuestras aguas, que en otros países no tendrían permisos ni para estar amarrados a puerto.
Tras navegar unas cuantas millas alrededor del área afectada hemos fondeado en espera de contestación, pero 12 horas después todavía estábamos esperando.
Hemos ido a ver las playas, rocas y calas de alrededor, donde se iba amontonando el chapapote y algunos operarios empezaban a limpiar. Vemos los primeros animales petroleados: cormoranes manchados de fuel, cangrejos, barnaclas y algas costeras recubiertos totalmente y los peces nadando entre mancha y mancha. Y según iba pasando el día, nuevas manchas de fuel iban alcanzando la costa.
Por suerte el vertido no ha sido el de un gran petrolero, aunque la contaminación es importante de forma puntual. Pero nos sentimos bastante cabizbajos. Vemos que no se ha aprendido nada, que una tras otra se vuelven a cometer los mismos errores.
A partir de las seis de la tarde, cuando los barcos recreativos que han salido a pasar el día fuera vuelven a puerto, se vive otra situación lamentable: yates pasando por proa, popa y por todos los lados del buque de salvamento Marítimo. Todos a gran velocidad haciendo olas que provocaban que las manchas de fuel saltaran las barreras de contención. Como no hay nada balizado, ni se ha cerrado el puerto, ni se ha habilitado una vía por la que derivar el tráfico marítimo, la entrada de embarcaciones es tan caótica como siempre.
Pero cuando los ánimos de las personas que están limpiando el fuel han empezado a echar chispas ha sido cuando ha llegado a puerto el "Pitiusa Nova" otro buque de ISCOMAR, la naviera del "Don Pedro", navegando a gran velocidad y generando unas olas que han hecho que del VHF saliera fuego.
Si no fuera por lo trágico del hecho, esto parecería una de esas típicas películas cómicas mediterráneas.
Mañana veremos si las administraciones nos dicen algo. No queremos actuar por nuestra cuenta pues estas cosas hay que coordinarlas para evitar entorpecer las tareas de limpieza o los trabajos de los buzos.
Cabo San Antonio
9 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Hoy comenzamos haciendo una inmersión con los submarinistas en el Cabo de San Antonio. Aquí nos encontramos con los guardas de esta reserva marina que nos dan información sobre la zona.
Es una pared rocosa con una roca que cae hasta unos 20 metros de profundidad. Al igual que en otros lugares de esta zona, hay pocas gorgonias, con presencia dispersa de gorgonia blanca (Eunicella singularis) y sarmiento (Leptogorgia sarmentosa).
Los nudibranquios aquí son abundantes, con vaquitas suizas (Discodoris atromaculata), así como Hypselodoris sp. y Thurridilla hopei.
Entre las rocas encontramos morenas (Muraena helena) con gambas limpiadoras (Lysmata seticaudata), escorpenidos (Scorpaena spp.), etc., además de las consabidas castañuelas (Chromis chromis), doncellas (Coris julis) y algún gobio esbelto (Gobius geniporus) y blenio de banda oscura (Parablennius rouxi).
La diversidad de la zona se complementa con esponjas como Agelas oroides, Cliona viridis y Crambe crambe, alguna anémona (Aiptasia mutabilis) y diversas algas rojas, como Mesophyllum alternans, Peyssonnelia spp, Acrosymphyton purpuriferum o Galaxaura oblongata.
En la zona de arena aparecen muchos ceriantos (Cerianthus membranaceus), algunos espirografos (Sabella spalanzani) y se ven unos pocos haces de Posidonia oceanica.
Casi toda la zona tiene un pequeño manto de sedimento muy fino que cubre ligeramente todo tipo de organismos.
Sobre los 40 metros de profundidad introducimos el ROV en el agua y encontramos una zona fangosa con algunas pequeñas rocas fuertemente cubiertas por sedimentos finos. Por desgracia, el viento ha levantado unas olas de gran tamaño que nos dificultan el trabajar, hasta que la visibilidad se hace casi nula. Entonces decidimos suspender el trabajo de este día. Nos dirigimos a puerto para aprovechar el resto del día y hacer compras de suministros y así adelantar trabajos pendientes.
Cabo de la Nao
8 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Seguimos en Cabo de la Nao. Hemos realizado un par de inmersiones más con el ROV en estos fondos y una con submarinistas en Cabo Negro.
Hoy han sido las gaviotas de Audouin (Larus audounini) las que nos han acompañado por la mañana. Con el ROV continuamos observando estos fondos que, en su mayoría, son fangosos con cangrejos, gobios, lenguados, sepias y algún pulpo. También es frecuente el pequeño antozoo Epizoanthus arenaceus.
También hemos dado con algún trasmallo abandonado y un objeto extraño que no hemos podido identificar, pues esta recubierto de algas, hidrozoos y otra vida marina.
Ayer domingo la zona estaba llena de lanchas y motos de agua por todas partes. Como la mayoría de los que llevan estos aparatos no conocen las señales e indicaciones marinas, hay que estar con mil ojos para que no pasen por donde estamos trabajando y dañen al ROV o pongan en peligro a los submarinistas cuando están sumergidos.
Por aquí las marcas de arrastre también son habituales, pero al ser el fango mas compacto, las puertas penetran menos en el sustrato y las marcas son menos profundas.
En la pared rocosa de Cabo negro hay nutridos grupos de salmonetes de roca (Mullus surmuletus), junto con cardenales (Apogon imberbis) -que llevan la puesta en la boca-, mojarras (Diplodus vulgaris), sargos picudos (Diplodus puntazzo), etc.
Las gorgonias son escasas y solo encontramos la blanca (Eunicella singuaris), algunas con caracolas ovuladas (Neosimnia spelta), comiéndose los pólipos. Son frecuentes los briozoos como Pentapora fascialis y Myriapora truncata, y los hidrozoos recubiertos de muchos nudibranquios haciendo la puesta, como Cratena peregrina o Flabellina affinis. También pillamos a un gusano plano, la planaria rosa (Prostheceraeus roseus) apunto de comerse una ascidia.
Parece que todos los animales de la zona o están en fase de reproducción o de alimentación.
Continuamos rumbo para atracar en Denia y pasar la noche allí para seguir mañana en la zona de Cabo San Antonio. A la entrada del puerto, los charranes comunes (Sterna hirundo) nos reciben haciendo picados para capturar algún pececillo.
Arrastreros
6 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
De madrugada llegamos a la costa frente a Gandía y lo primero que encontramos es un grupo de arrastreros faenando en la zona. Según vamos hacia el sur, más arrastreros. Algunos de ellos están faenando dentro de la zona prohibida de menos de 50 metros, otros justo en el borde, y unos pocos más a más profundidad.
Bandadas de pardelas y gaviotas los siguen para aprovecharse de los descartes.
Empezamos a trabajar con el ROV para conocer el fondo y ver si encontramos las marcas que van dejando los arrastreros. Es una zona fangosa con pocas especies en superficie ya que la mayoría vive dentro del sustrato, salvo algún lenguado (parecen Arnoglossus sp.) que salen disparados cuando ven las luces del ROV y multitud de pequeñas larvas de peces que se colocan delante del objetivo de la cámara y que parecen un ejercito de ojos con cuerpos traslucidos.
En los agujeros que cubren gran parte de los fondos que recorremos van escondiéndose cangrejos de fango (Goneplax rhomboides) y pequeños gobios.
Las marcas de arrastre son constantes y muy marcadas, ya que el sustrato es muy blando. Las encontramos hasta los 33 metros de profundidad, y aunque es posible que las haya a menos profundidad no hemos ido más allá con el robot. El agua está muy turbia y es difícil ver el fondo, en especial ahora que acaban de pasar los arrastreros.
Por la tarde realizamos una inmersión con buceadores en la Isla del descubridor. En esta zona hay un bonito trottoir que se extiende por la cala contigua. Las especies que encontramos son las típicas de zonas rocosas, como morenas (Muraena helena) y congrios (Conger conger), además de las de praderas de Posidonia oceanica, ya que en la parte baja se encuentra esta fanerógama. La turbidez del agua también llega hasta aquí.
Antes de que anochezca decidimos ir a puerto. Hemos tenido algunos problemas con el motor de la lancha neumática y con el fondeo, así que pasaremos el día de mañana atracados para ver si podemos solucionarlos.
Placer de la Barra Alta
5 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Tras dormir en Columbretes que, por cierto, éramos la única embarcación en el fondeadero, hemos ido al Placer de la Barra Alta para continuar con el ROV en la parte noroeste. Allí esta la depresión que encontramos el año pasado.
El fondo en toda la zona es bastante similar. Al principio, sobre los 60-70 metros es de maërl pero triturado por el continuo paso de arrastreros. Luego es fangoso.
En el agujero de 50 metros de desnivel, que se encuentra al noroeste el fondo también es fangoso. Todo está cubierto por un fino limo, salvo unas pocas rocas pequeñas a unos 130 metros de profundidad. En ellas, hemos encontrado langostas (Palinurus elephas), galateas (Munida rugosa), gallinetas (Helicolenus dactylopterus), cabrachos (Scorpaena scrofa) y fanecas (Trisopterus minutus).
Los submarinistas han buceado sobre el Placer entre los 15 y los 35 metros. Es un fondo rocoso con diversas algas (Halimeda tuna, Sargassum sp., Dictyopteris membranacea, Peyssonnelia spp., Mesophyllum sp., etc.) con bastantes antozoos pequeñitos, como Maasella erdwardsii, y diversas esponjas de los géneros Dysidea, Crambe, Ircinia, etc.
En la tarde hemos ido a muestrear otras zonas no muy lejanas en donde habíamos detectado unos bajos. El resultado ha sido espectacular. Numerosas gorgonias rojas (Paramuricea clavata), algunas de gran tamaño. La zona era muy rica, con bancos de dentones (Dentex dentex), peces de San Pedro (Zeus faber), gallanos (Labrus bimaculatus), tres colas (Anthias anthias), nubes de mysidaceos y alevines de peces, y hasta un pez luna (Mola mola) que estaba siendo limpiado por varios labridos... Además, en las cercanías de uno de estos bajos había un bosque de laminarias bastante denso.
Finalmente, a última hora hemos decidido poner rumbo a Cabo San Antonio.
Esperamos llegar allí por la mañana y empezar a trabajar tanto con el ROV como con los buceadores.
Hoy tampoco ha sido un día fácil para trabajar ya que el viento, aunque no era fuerte, si ha resultado bastante molesto, y la corriente nos impedía dirigirnos bien con el barco. Pero el resultado ha sido bueno.
En Columbretes
4 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Finalmente salimos de Palma de Mallorca sobre la 1:00 de la madrugada y pusimos rumbo a El Placer de la Barra Alta. La navegación ha sido buena y en algunos momentos, con el foque, hemos alcanzando unos 10 nudos.
A unas 25 millas al este de Columbretes vemos un grupo de pardelas (Puffinus yelkouan) alimentándose en un banco de pequeños pelágicos que parecían sardinas o alachas. Mas tarde pasamos por otro banco donde los que se alimentan son pequeños atunes. Finalmente, aparecen los delfines listados (Stenella coeruleaolba) y se ponen a jugar en la proa un rato.
Alrededor de las 13:00 estábamos ya en los alrededores de la Barra. Inmediatamente hemos empezado los trabajos con el ROV muestreando zonas de hasta 95 metros de profundidad.
Por debajo de los 70 metros todo está bastante machacado. En la cara sur primero encontramos un fondo arenoso-fangoso para rápidamente llegar a una zona que era antiguamente de maërl pero que ahora está totalmente triturado.
Alrededor de los 50 metros, los fondos son de Peyssonnelia y cubren una amplia extensión. Inmediatamente después llega la zona más rocosa hasta la superficie del montículo, con diversas algas pardas y rojas, destacando Dictyopteris membranacea. Además hay un maërl bien conservado, principalmente de Phymatolithon calcareum.
En la vertiente este el fondo está mejor conservado, salvo a partir de los 70 metros donde también lo que más abunda son las marcas de los arrastreros. Hay fondos con maërl, Peyssonelia, roca, y muchas esponjas, aunque la mayoría de pequeño tamaño, excepto alguna Axinella polypoides bastante grande. La diversidad también es grande. En la parte más profunda, encontramos una gorgonia aislada (parece también Paramuricea macrospina), y otra zona de nidos de peces que cubren un área importante. Mas allá un fondo con lajas y luego fangoso con multitud de agujeros similares a los que realizan las cigalas.
Antes de anochecer hemos puesto rumbo a Columbretes donde pasaremos la noche, ya que el día ha sido un poco complicado por el tiempo que nos ha dificultado las tareas. Mañana iremos a comprobar cómo se encuentra la zona que visitamos el año pasado y, si nos queda tiempo, muestrearemos algunos bajos de la zona.
Este de Cabrera
1 Julio de 2007. Ricardo Aguilar
Seguimos con los trabajos al este de Cabrera. Volvemos a encontrar algunas zonas con Laminaria rodriguezii, pero con menor densidad. También algunos lugares con coralígeno y, por fin, gorgonias. No son muchas y, si no nos equivocamos, son Paramuricea macrospina. Igualmente, damos con unos pocos corales negros que parecen Antipathes sp. Son bastante pequeños y no muy numerosos.
Un poco más adelante encontramos un maërl en muy buenas condiciones. Sobre este maërl crecen muchas algas rojas blandas, ascidias, esponjas, hidrozoos, etc. Lamentablemente, y como en todas las inmersiones, volvemos a ver marcas de arrastres y algunos artes de pesca enganchados en las rocas.
De forma salteada algunas rocas con coraligeno y muchos peces, principalmente tres colas (Anthias anthias), salmonetes de roca (Mullus surmuletus), morenas (Muraena helena), cabrachos (Scorpaena scrofa), langotas (Palinurus elephas), etc. Especialmente llamativas son las formaciones que hacen las placas de Mesophyllum. La mayoría de las rocas están llenas de oquedades muy interesantes.
Durante todo el día nos ha estado siguiendo una gaviota patiamarilla (Larus cachinnans) creyendo que éramos un pesquero y esperando que descartáramos algo para poder comer. Pobrecita, tras unas cuantas horas se ha dado cuenta de que con nosotros no iba a conseguir nada y se ha ido.
Nosotros si, con el buche lleno seguimos navegando. La verdad es que con la cocinera, Patricia, todos vamos a ganar unos cuantos kilitos. Al llegar la tarde subimos el ROV a bordo y ponemos rumbo a Palma. Durante parte de la travesía vamos con mayor y génova, lo que se agradece.
Este de Na Redona. Cabrera
30 Junio de 2007. Ricardo aguilar
Espectacular. Hoy hemos realizado una inmersión con submarinistas en el este de Na Redona para ver la transición desde aquí hasta la zona más al este donde estamos trabajando con el ROV. Es una pared que cae a unos 25 metros, con algunas zonas de solo 14 metros, con espetones (Sphyraena sp.), chuclas y carameles (Spicara spp.) y otros muchos peces. En el fondo, además de algunas rocas hay un poco de Posidonia oceánica.
Pero digo espectacular por la diferencia entre los dos transectos que hemos realizado con el robot a profundidades entre 60 y 110 metros.
En la primera, la zona estaba devastada por el paso continuo de arrastreros haciendo que tanto los fondos de coralígeno como los de maërl estuvieran casi desaparecidos. Aunque es una zona con fondos más arenosos-fangosos que los que hemos visto por la tarde, se podía apreciar que en muchas zonas hubo áreas de concreciones de algas rojas que habían sido destruidas. Las marcas de arrastre han sido una constante.
En la segunda inmersión con el ROV, la experiencia ha sido la contraria; una zona con un coralígeno de plataforma muy bien conservado, con esponjas arborescentes, en especial grandes ejemplares de Axinella polypoides, muchas rocas con multitud de recovecos con langostas (Palinurus elephas), galateas (Munida rugosa), tres colas (Anthias anthias), fanecas (Trisopterus minutus), salmonetes de roca (Mullus surmuletus), brótolas de roca (Phycis Phycis), gallanos (Labrus bimaculatus), etc. Solo han faltado las gorgonias para que el lugar fuera totalmente paradisíaco. Y después comenzaba un maërl, sobre todo de Lithothamnion valens. Sobre él, muchas ascidias de los géneros Pseudodistoma, Aplidium, Clavellina y Diazona, así como diversas algas rojas blandas de los géneros Fauchea, Phyllopora, Sebdenia, etc.
Pero algo que nos ha impresionado mucho ha sido un enorme bosque de laminarias, en concreto Laminaria rodriguezii, que es una especie en peligro, protegida por la Convención de Barcelona.
Se extiende por bastantes hectáreas, con algunas zonas de gran densidad, ocupando tanto coralígeno como rocas. Posiblemente sea una de las zonas más extensas del Mediterráneo con Laminaria rodriguezii. No creo que nunca se haya filmado un bosque más extenso y espectacular de esta alga, que se encuentra entre los 55 y 80 metros de profundidad.
Parece que la zona se ha conservado tan bien porque en sus alrededores hay varias rocas de considerable tamaño que han impedido que se faene por aquí.
Una vez que hemos salido de la zona más rocosa, han aparecido, de nuevo, las marcas de arrastre.
Es uno de los sitios mejor conservados que hemos visto en todos estos días, pero si no se protege pronto puede pasarle como a los otros. Hay que preservar esta zona como sea...
Ahora volvemos a dormir al puerto de Cabrera y mañana continuaremos trabajando por esta área. Por la tarde pondremos rumbo a Palma para atracar antes de que se haga de noche y dedicar el lunes a cambios de tripulación y compras para preparar el barco para nuestra próxima navegación.
Emile Baudot y Cabrera
29 Junio de 2007. Ricardo Aguilar
Hoy hemos dedicado la mañana a Emile Baudot y la tarde a Cabrera.
En Emile Baudot hemos trabajado entre los 110 y 245 metros sobre la ladera oeste de la montaña. Es una zona menos rica que la parte este, pero también interesante. A unos 125 metros hemos visto un par de peces armados (Peristedion cataphractum), luego muchas concreciones de algas rojas de pequeño tamaño en forma de empedrado. Donde la densidad era mayor y se daban multitud de esponjas, entre ellas unas en forma de abanico, que parecen Axinella infundibuliformis, y otras más delgadas, algunas en forma de copa y otras de laminas, que parecían Phakelia ventilabrum. Pero si no recuerdo mal estas dos epecies, aún comunes en el Atlántico, creo que no están referenciadas en el Mediterráneo.
En las zonas donde las concreciones eran más dispersas, había muchas gorgonias de pequeño porte pero muy ramificadas que parecían Muriceides lepida.
En las zonas más profundas, el fondo estaba cubierto por moluscos muertos y había algunas rocas pequeñas. En estas zonas encontramos bastantes gallinetas (Helicolenus dactylopterus).
En la tarde, seguimos con los transectos al sur de Cabrera. En general toda la zona es bastante similar. La parte más cercana a costa, entre 60 y 80 metros es un coraligeno de plataforma disperso con bastante vida. Luego empieza una zona de sedimento fino muy detrítico en el que se dan algunas plumas de mar (Pennatula spp., Funiculina quadrangularis), con diversos triglidos (Trigloporus lastoviza, Aspitrigla cuculus, Lepidotrigla cavillone) y luego empiezan a aparecer algunos afloramientos rocosos de escasa altura. Algunos de ellos con corales árbol amarillo (Dendrophyllia cornigera), otros con ceriantos (Cerianthus membranaceus) y otros rodeados por grandes bancos de fanecas (Trisopterus minutus).
En Emile Baudot hemos seguido encontrando muchísimos sedales y artes de pesca enganchados en las rocas, y en esta zona sur de Cabrera muy pocos.
Solo es digno de mencionar un trozo de red sobre una roca que ya se encontraba colonizada por hidrozoos y una puesta de calamar. Por el contrario, esta parte sur de Cabrera tiene más basuras en sus fondos (plásticos, botellas, etc.).
En Emile Buadot hemos dejado a uno de los remolcadores con jaula de atunes. Mientras, una avioneta ha vuelto a pasar por la zona.
Mañana iremos hacia la parte este para hacer también algunos transectos por esa zona.
Un día complicado pero interesante.
28 Junio de 2007. Ricardo Aguilar
Hemos estado haciendo algunos muestreos en Emile Baudot. El ROV se ha
enganchado en dos ocasiones: en una de ellas en una roca, y en otra en un
sedal de un palangre.
Es increíble la cantidad de cabos, sedales y redes que hay perdidos por aquí. En la parte sur, entre los 140 y 160 metros, hay unas rocas de gran tamaño, algunas de ellas de formas caprichosas, en las que hay decenas de restos de aparejos enganchados, lo que convierte a la zona en un lugar muy complicada para trabajar con el ROV.
Por otra parte, la cima de la montaña es muy bonita. Existen grandes bosques de gorgonias. En las zonas de más profundidad hay cientos de gorgonias látigo (Viminella flagellum) y unos pocos corales árbol amarillos (Dendrophyllia cornigera). También en esta zona hemos encontrado importantes concentraciones de otra gorgonia que, pudiera ser, Muriceides lepida aunque queda por confirmar. Igualmente abundante son las gorgonias pequeñas, de apenas 10 centímetros, que parecen Bebryce mollis.
En la parte más superficial, en los 90-100 metros, los bosques son sobre todo de Eunicella verrucosa y otras especies aun por identificar, además de algunas Viminella flagelum.
La mayoría del fondo es de coraligeno o de rodolitos (pero no son los típicos del maërl) y sobre ellos se asientan enormes campos de esponjas.
Entre las rocas: gallinetas (Helicolenus dactylopterus), morenas (Muraena helena), muriones (Gymnthorax unicolor), brótolas de roca (Phycis phycis), tae rocas (Acantolabrus palloni), gallanos (Labrus bimaculatus), tres colas (Anthias anthias), cabrachos (Scorpaena scrofa), lagartos reales (Aulopus filamentosus), julias (Coris julis), langostas (Palinurus elephas), etc.
En cerca de 140 metros hemos encontrado concentraciones muy grandes de
ceriantos enanos (Cerianthus lloydi) y en otra zona de manos de muerto comunes (Alcyonium palmatun) y espinosas (Paralcyonium spinulosum).
En las zonas arenosas había diferentes triglidos, como el rubio (Trigloporus lastoviza) y otros que nos ha parecido bejeles (Aspitrigla obscura). Una de ellas estaba claramente apunto de poner los huevos. Y lenguados (Solea sp.), holoturias (Holothuria tubulosa), erizos (Cdaris cidaris y Echinus melo), etc.
Como dato llamativo, a solo 154 metros, hemos dado con un crustáceo de grandes profundidades, una Paramola cuvieri. Y seguro que al revisar las cintas descubriremos muchas más cosas, sin contar las dos tortugas bobas (Caretta caretta) que hemos visto.
Por último, y no menos importante, en esta zona hemos visto un gran jaleo pesquero. Por la mañana se veía a unas 3-4 millas a algún que otro arrastrero y también algún palangrero por la zona... Luego hemos dado con un remolcador con una jaula de atunes. Un poco mas tarde, otro remolcador, luego un cerquero atunero grande y, finalmente, una avioneta sobrevolando en dos ocasiones la zona. ¿No estaba prohibido el uso de avionetas para la captura de atunes?, la avioneta al final ha puesto rumbo hacia Palma.
Mañana daremos una pasada más por aquí y luego volveremos hacia Cabrera, donde continuaremos los próximos días con los muestreos en el sur y oeste del archipiélago.
27 Junio de 2007. Ricardo Aguilar
Ayer día 26 no pudimos salir a navegar y nos quedamos en el puerto de Cabrera. Hoy nos hemos levantado a las siete y hemos ido a la zona sur. Mientras los submarinistas han hecho una inmersión en la zona de los Estells, nosotros hemos realizado unos transectos.
Ha sido un día con bastantes sucesos. Al meter el ROV en el agua ha saltado un diferencial y se han quedado negros todos los monitores. Hemos tenido que traer de nuevo el ROV a bordo y empezar de nuevo. Luego, la zodiac que llevábamos en un costado casi se hunde y hemos tenido que suspender la inmersión con submarinistas de la tarde. El resto del día ha sido más tranquilo.
La verdad es que la zona nos ha desilusionado. Esperaba más rocas y más vida. Entre los 70 y 80 metros, principalmente, hay en algunos lugares un coraligeno de plataforma bastante bien conservado, con multitud de esponjas pequeñas, pero ni una sola gorgonia o coral. Entre los 80 y 100 metros, la mayoría es un fondo arenoso o fangoso detrítico lleno de peces araña (Trachinus draco y T. radiatus), algunas pintarrojas (Scyliorhinus canicula), muchos ceriantos (Cerianthus membranaceus) y cangrejos ermitaño (Pagurus sp.) y poco mas. Entre los 100 y 115 metros había dos tipos de fondos, otros arenosos con ripples con una vida similar a la anterior, y otros con algunos afloramientos rocosos con esponjas.
Lo mas interesante ha sido encontrar una zona con muchas laminarias (Laminaria rodriguezii) a unos 80 metros de profundidad, y en otro lugar una única gorgonia de color amarillo, que nos ha parecido Villogorgia brebycoides. Ah, y una raya de espejos (Raja miraletus) en fondos fangosos detríticos de 85 metros de profundidad.
Mañana vamos a salir para Emile Baudot y luego volveremos a la zona Este de Cabrera para tener al menos una muestra en cada lado.
Desde las Eolias a Palma de Mallorca.
7 a 12 de Junio. Jesús Renedo
La noche del 7 al 8 de junio la pasamos al norte de la Isla Salina . Los días anteriores habíamos visto varios pesqueros con redes de deriva en Lípari y sospechábamos que podían calarlas por esta zona.
Efectivamente así fue. Antes de la puesta de sol pudimos constatar que muchos de ellos estaban faenando por la zona , observamos y documentamos como calaban las redes y más tarde
enviamos la información a la oficina de Océana en Madrid que se ocupó de poner en alerta a las autoridades italianas.
Alrededor de la una de la madrugada empezaron a verse las luces de las patrulleras de la “guardia costiera” . Pudimos ver como se abarloaban a muchos de los pesqueros para comprobar sus redes.
Aun así al amanecer había varios de ellos recogiendo las redes , fotografiamos y grabamos como aparecían especies protegidas en unas redes que excedían la longitud máxima permitida.
El paisaje que nos rodea es hermosísimo , hace siete años que navegué por estas islas y todo sigue igual . Igual de tranquilas , poco explotadas , con paisajes naturales únicos . Hay dos volcanes en activo , especialmente el de Stromboli , de cuyo cráter principal podemos ver emanaciones cada media hora .
Y de fondo el Etna , con sus más de tres mil metros de altura.
El día 8 lo pasamos navegando hacia Sicilia, y por la tarde fondeamos delante de la bocana de Porticello. No encontramos ningún redero , aunque si muchos arrastreros y palangreros. Aprovechamos para darnos un baño y al anochecer seguimos navegando rumbo al sur de Cerdeña.
El mar esta lleno de luces y de pesqueros , paramos continuamente a comprobar de que tipo y ninguno pesca con redes de deriva.
El 9 por la mañana continuamos la marcha hacia Cerdeña , durante el día hay una ligera brisa y podemos izar la mayor por unas horas.
La noche transcurre muy tranquila, con el mar como un espejo y las estrellas reflejadas en la superficie, las guardias son muy agradables.
El día 10 por la mañana llegamos al sur de Cerdeña. Después de visitar varios puertos amarramos en Carloforte. Cenamos en tierra y estiramos un poco las piernas .
El 11, por la mañana temprano , zarpamos rumbo a Palma de Mallorca , el parte es muy bueno, durante el día navegamos un poco a vela. El mar esta como un plato , y estamos pendientes por si hay algún avistamiento, las condiciones son perfectas.. pero nada . Durante la noche comentamos el hecho de habernos encontrado un mar tan vacío… el 12 por la mañana , y ya dentro de la zona de exclusión de rederos en aguas españolas, empiezan a sucederse los avistamientos. Primero , a las ocho de la mañana vemos cuatro cachalotes , parecen tres adultos y un juvenil.
Carlos y Jorge se tiran al agua varias veces con las cámaras, pero siempre mantienen una distancia de seguridad que nos impide obtener imágenes submarinas.
Poco después nos encontramos un grupo de ballenas piloto o calderones. Nos dejan acercarnos mucho y consiguen unas imágenes increíbles , cuando para nuestra sorpresa aparece un grupo muy activo de delfines listados acompañando a un rorcual de gran tamaño.
Una mañana perfecta .
A las seis de la tarde amarramos en Palma de Mallorca , donde embarcaremos el ROV y comenzará la segunda parte de la campaña.
Las Islas Eolias
5, 6 y 7 de Junio. María Moyano
Tras dos días de navegación por la costa italiana, en la madrugada del día 5 de junio llegamos a las islas Eolias situadas en el Mar Tirreno, cerca de la costa nordeste de Sicilia. Los objetivos en este punto de la campaña eran varios, por un lado seguir con la búsqueda y documentación de rederos ilegales, y por otro, realizar varias inmersiones para documentar la formación de fumarolas submarinas. Este interesante fenómeno es muy característico de la zona debido a la actividad volcánica del archipiélago.
Nada más llegar a Panarea contactamos con un centro de buceo de la isla, que nos recoge en el Ranger y nos lleva hasta la zona de estudio. A medida que nos acercarnos, un intenso olor a azufre proveniente de la actividad volcánica impregna el ambiente.
Al tirarnos al agua nos encontramos rodeados de varias ejemplares de Pelagia noctiluca, una medusa que debería ser solo un ejemplo de las maravillas del mar y se está convirtiendo en un indicador de su decadencia. Empezamos el descenso, nos dirigimos a la zona de fumarolas y en el camino nos encontramos columnas de pequeñas burbujas, que en pocos minutos nos rodean. Jorge y Carlos comienzan a filmar y fotografiar este fenómeno de la naturaleza. Una vez terminado nuestro trabajo en esta zona nos dirigimos a una extensa pradera de Posidonia oceanica, con formaciones rocosas repletas de grandes spirografos que esconden sus branquias a nuestro paso.
Durante la noche salimos a la búsqueda de nuestro segundo objetivo, para ello nos dirigimos a la zona de los mil metros, donde desempeñan su actividad los rederos de deriva.
En la mañana del día siguiente entramos en el puerto de Lípari y las pruebas que no obtuvimos en alta mar las encontramos aquí, una flota de más de 15 rederos es una evidencia de la pesca ilegal en la zona. Después de los trabajos de documentación respectivos nos preparamos para una nueva inmersión intentando ampliar el archivo de imágenes de las fumarolas, pero esta vez a los pies del volcán Vulcano. Bajo el agua nos encontramos emisiones de aguas termales a muy alta temperatura que producen fuertes termoclinas. Observamos también grandes manchas amarillas sobre las rocas producidas por las emanaciones de azufre.
Al día siguiente regresamos a Panarea, donde el equipo de documentación de Oceana tuvo la posibilidad de recorrer parte del archipiélago en helicóptero. La intención es registrar la actividad volcánica, documentar el Ranger durante sus trabajos de investigacion e intentar localizar rederos. Desde el aire también se pudo grabar el tráfico de jaulas de engorde de atún en el mediterráneo.
Ya por la tarde y con toda la tripulación a bordo del Ranger salimos de nuevo a la búsqueda de rederos. Con más suerte que en las noches anteriores, en el veril de los mil metros, aunque a pocas millas de la costa, nos encontramos con un gran número de rederos salpicando el horizonte. Uno a uno fuimos documentando su actividad y posición dando posterior aviso a la Guardia Costera
Llegamos a Cerdeña.
24 de Mayo de 2007. Thierry Lannoy
Dejamos las costas de Córcega y las aguas tumultuosas francesas, para encontrar la paz del archipiélago de la Magdalena, en el norte de la isla de Cerdeña.
Si Córcega nos dejo una excelente impresión por la tranquilidad de las calles del Vieux Port de Bastia y las vistas espectaculares del litoral corso, Cerdeña presenta también un paisaje hermoso: Mucho relieve descubrimos también en esta parte del Mediterráneo. Montanas y acantilados que caen en el azul turquesa del mar, formando caletas y un contraste de colores precioso.
El archipiélago de la Magdalena es una reserva marina situada en el norte de la isla de Cerdeña, al sur de Córcega, en el lado sur del estrecho de Bonifaccio. Escogimos el Puerto de Caniggione como atraque, en el corazón de la reserva marina de la Magdalena, un puerto bastante atractivo y tranquilo. Parece que llegamos en el momento oportuno a esta región, antes de los flujos de turistas del verano, y gozamos de un clima muy agradable. El pueblo de Caniggione cuenta con todos los servicios básicos para la tripulación del Ranger, el supermercado, la lavandería y tal vez lo mas importante, un cyber café para conectarse a internet….Que difícil seria hoy vivir sin Internet ! Lo realizo cada vez que me alejo de casa y que quiero comunicar con los demás.
Después de las aventuras de las semanas pasadas en Francia, vamos a dedicarnos a bucear en esta reserva marina. En esta expedición, los buceadores son Jorge Candan, el cámara submarino submarino y su asistente y buceadora de apoyo, Maria Moyano y el fotógrafo submarino Carlos Suárez, con su asistente y coordinador de buceo, Thierry Lannoy.
Me toca organizar con un centro de buceo local las próximas inmersiones, que programamos con el Señor Marco Ferrazza del centro de buceo AREAMARE. Marco tiene amplio conocimiento de la región por haber buceado estas aguas durante los últimos 20 años: Será el guía ideal para descubrir y ayudarnos a documentar la Reserva marina de la Magdalena.
Hacemos dos inmersiones diario, en diferentes puntos del archipiélago, en bajos o en islas. La idea es cubrir las distintas topografías que se encuentra bajo el agua. Solemos empezar por la inmersión mas profunda. Bajamos a lo largo de las paredes y alrededor de 30 metros de profundidad encontramos la gorgonia roja en cantidad y en muy buena condición en comparación de otras zonas de Italia antes visitadas. El agua esta un poco fría, sobretodo al momento temido de cruzar la termoclina, que es el limite entre las capas frías y calientes, que se encuentra aquí alrededor de 14 metros. En este momento, recuerdo el buceo en las playas mexicanas y sus aguas calidas….seguramente, mi compañero Carlos Suárez se acuerda también con nostalgia de las aguas de sus queridas Islas Canarias.
Además de las gorgonias rojas y amarillas, encontramos paredes cubiertas de parazoanthus, un coral de color anaranjado muy llamativo y varias anémonas y esponjas.
Me impresiono la cantidad de nudibranquios que encontramos en los arrecifes de esta Reserva, sobretodo las denominadas Vaquita suiza, llamada asi por las manchas negras que cubren su cuerpo blanco. La Flabelina afinnis es otro nudibranquio, de unos 4 centímetros, que despliega sus elegantes colores.
Llegando a la zona menos profunda, encontramos varios meros de buen tamaño y un congrio impresionante en su cueva que vigilaban su territorio. El tamaño de estos animales demuestra que estos arrecifes están bien protegidos, y tuvimos la confirmación de esto en las siguientes inmersiones.
El azul intenso de las aguas de Cerdeña nos obsequio otra vez unas visiones esplendidas del Mar Mediterráneo y nos motiva aún más para dedicarnos a su conservación.
Partimos de Bastia.
23 de Mayo de 2007. Patricia Romero
Ayer partimos de Bastia, Córcega, rumbo sur después de que muy amablemente pero sin dejar lugar a ninguna duda, la Gendarmería Marítima nos invitara a salir del país, Francia, para evitar mayores enfrentamientos con los pescadores de redes de deriva, ya que al parecer estaban movilizándose y tratando de cerrarnos el paso. Apenada por no haber tenido tiempo de disfrutar un poquito de esa isla que conserva todo el encanto del Mediterráneo y de la que se merece ser visitada con más tiempo. Nos fuimos sin que los buceadores pudieran sumergirse en sus aguas para dar a conocer un poco más sobre su hábitat.
Nos alejamos con un tiempo inmejorable y poniendo mucha atención en nuestras guardias, temerosos de que en algún momento fuésemos de nuevo atacados por los pescadores.
Por suerte no fue así y las únicas visitas que tuvimos fueron unas ballenas que divisamos a lo lejos, para mi fue muy emocionante verla aunque fuera de lejos. Después de tantas emociones el ansiado relax, para los que no estábamos de guardia, charlas agradables en la proa del barco mientras escuchábamos el suave sonido de las quillas haciéndose camino en el mar.
A las 20.00 horas empieza mi guardia con Jorge con el que compartimos momentos muy agradables, creo que nos ha tocado un buen horario ya que no nos perdemos ninguna puesta de Sol, no deja nunca de sorprenderme la energía que me hace sentir y la belleza al ver cómo poco a poco va desapareciendo en el horizonte.
Más tarde pudimos ver las imágenes que Jorge grabó sobre el altercado con los pescadores, sentí como si estuviera viendo en la televisión algo que yo no viví y sin embargo fue muy real. Dicen que una imagen vale más que mil palabras pero en este caso el enfurecimiento de los pescadores no se puede sentir a través de una cámara.
Sobre las 7.30 horas cruzamos la frontera. Por fin estábamos en Italia y poco a poco nos íbamos adentrando en Sardegna, Golfo de Arzachena, no sé si toda la isla es tan bonita como lo visto hasta ahora pero yo estoy maravillada con tanta belleza. Hemos amarrado el Ranger en un lugar precioso llamado Cannigione y de momento aquí estamos.
¡¡¡ Oceana Ranger atacado !!!
21 de Mayo de 2007. Carlos Pérez.
Tras cinco días en Marsella con tiempo revuelto, con los rederos de deriva amarrados esperando buenas condiciones meteorológicas que les permitieran volver a su rapiña habitual, por fin el 18 de mayo hemos zarpado de madrugada rumbo a Hyeres, donde nos tememos que volveremos a detectar actividad redera próxima a ese puerto. De ser así, volveremos a filmar a los ilegales faenando.
Hemos abandonado la rada de Marsella navegando el paso entre la Isla Ratonneau y la costa. Como tantos sitios que estamos recorriendo en nuestras campañas en el Mediterráneo estos años, la historia se hace presente en cada recoveco. Murallas, castillos o edificios construidos con piedras que vieron pasar frente a ellos las velas cuadras o latinas de navegantes legendarios, comerciantes aventurados y temibles corsarios, nos hacen pensar en aquellos tiempos en los que probablemente el Mediterráneo rebosaba vida y albergaría especimenes de dimensiones que hoy nos resultan increíbles al observar las capturas habituales en este mar esquilmado.
A las dos de la tarde llegamos a Hyeres y, tras una breve espera, como temíamos los rederos zarpan de nuevo. Les seguimos como habitualmente y llegamos a su zona de actividad. Tras filmar a algunos calando la red de deriva, nos alejamos y esperamos pacientemente a que tengan la mayor cantidad de su red en el agua.
Sobre las once de la noche nos volvemos a acercar y mediante localización en el radar de sus boyas con reflectores medimos un par de redes que resultan tener en torno a los 6 a 7 kilómetros cada una.
Durante un día más continuamos nuestra labor habitual comprobando la zona de Cavalair. Recogemos una balsa salvavidas para 30 personas que encontramos a la deriva, afortunadamente sin signo alguno de haber estado ocupada por náufragos, reportamos el hallazgo a los organismos marítimos vía VHF, y el 20 de Mayo recalamos en Port Frejus para hacer combustible pues vamos ya pegados. Tras dejar la balsa en el muelle de combustible para que las autoridades dispongan de ella nos situamos frente al puerto de San Raphael a la espera de posibles rederos zarpando hacia su zona de pesca. No tardan mucho en aparecer y volvemos al seguimiento de su actividad.
De nuevo filmamos algunos en su labor de calar el arte ilegal y cuando oscurece nos retiramos unas millas para permanecer a la deriva hasta el alba e intentar documentar su recogida de red. Hemos observados delfines en el área y creemos que hoy será un día de mas capturas. Cuando esto pasa suelen tardar más en recoger las redes y se les puede filmar la faena con luz de día. Tras dos semanas de hacer lo mismo sin registrarse ningún incidente entre los rederos y el Ranger, hoy tocaba sorpresa.
Efectivamente, “la pesquera” ha sido importante. Documentamos la recogida de red del Gallus y tras unos minutos de observarnos deciden lanzarnos un cohete bengala que pasa por la proa de Ranger. A pesar de la grave infracción al reglamento internacional de navegación y la enorme imprudencia temeraria que supone lanzar un cohete de señales en las proximidades de personas (… recordaré, con respeto y sin animo de frivolizar, al niño fallecido en el triste incidente de aquella bengala que atravesó un campo de fútbol impactando en un chaval y ocasionándole la muerte…) al principio pensé que la intención del energúmeno era asustar, … por decirlo de alguna manera. Luego en la grabación de video pudimos apreciar que el cohete era “apuntado contra nosotros en línea recta” y que la falta de estabilidad en la dirección de este tipo de artefactos fue lo que hizo que se desviase de la trayectoria deseada por el delincuente que lo lanzo. De todas formas permanecimos impasibles y tranquilos sin variar nuestro comportamiento y sin impedir ni obstaculizar su labor esperando que se pensasen lo realizado y suponiendo que, tras la descabellada rabieta, sobrevendría la indiferencia habitual.
Así sucedió, al menos al principio, y de esta forma documentamos dos pesqueros más. En el último de ellos, “La Santa II”, las cosas cambiarían radicalmente. Creemos que el detonante fue una captura que los rederos temen especialmente que sea filmada. Varios de los tripulantes tuvimos la sensación que en determinado momento, y cuando ya solo les quedaban los últimos metros de red en el agua, la captura que comenzó a salir del agua era un cetáceo (probablemente un delfín). Los pescadores reaccionaron inmediatamente y en un segundo volvieron la red al agua impidiendo que filmásemos la captura. Tras un tiempo de indecisión y mientras observábamos que se iban acercando pesqueros que ya habían terminado de recoger sus redes, vimos como los pescadores de La Santa II se abalanzaban sobre su red y comenzaban a cortarla mientras dejaban una boya amarrada a ella para poder recuperar mas tarde los últimos metros que suponemos contenían atrapado al delfín muerto que casi habíamos logrado filmar.
A partir de aquí…., muy simple. Los ilegales que llevaban siendo filmados y fotografiados durante la tarde anterior y el amanecer, decidieron atacar el Ranger. Nada sorprendente proviniendo del tipo de gentuza con la que nos las estamos viendo, aunque uno nunca se acaba de acostumbrar al hecho de que los sinvergüenzas y delincuentes, subvencionados con los impuestos de todos nosotros, campen a sus anchas frente a gobiernos acojonados y ciudadanos impotentes (… si amigo, con tu dinero, como lo oyes, ha salido de tu bolsillo y se lo han quedado los “pobrecitos rederos piratas”, otros mas que añadir a la lista de los que levantan millones a tu costa, recuérdalo cuando pienses en tu hipoteca o en las posibilidades de estudios de tus hijos …).
Los siete pesqueros que se acabaron congregando en torno al Ranger intentaron durante una hora y a toda maquina inmovilizarnos con redes y cabos lanzados a nuestras hélices, mientras algunos nos amenazaban, nos enseñaban el culo y sus atributos sexuales (… estos últimos, afortunadamente, en estado de reposo, lo que rebajaba en algo la sensación de peligro…).
Cuando vimos como se ponía el tema, decidimos llamar a las autoridades francesas poniendo en su conocimiento lo que estaba ocurriendo y solicitando su intervención. Como no podía ser de otra manera (… siete contra uno, no puedo hacer milagros!) acabaron enganchando nuestras hélices. En ese momento, con el Ranger inmovilizado, comenzaron a lanzarnos rayas con aguijón venenoso (realmente esto fue muy peligroso para las personas a bordo del Ranger, una de estas te manda al hospital como mínimo), otros pescados “de descarte” que tenían a bordo, botellas de plástico llenas de agua… en fin, que pusieron el barco como un cristo. Algunos intentaban, bichero en mano, embarcar en el Ranger para quitarnos cámaras y cintas.
En esta situación apareció el primer helicóptero, de Aduanas, enviado por las autoridades francesas, y el resultado fue devastador. Tras un momento de desconcierto, la flota linchadora comenzó a librarse de los cabos que habían logrado conectar al Ranger y se dieron a la fuga en una muestra de conciencia limpia y ejemplar ciudadanía. Minutos mas tarde aparecería otro helicóptero de la Marina.
Por nuestra parte bajamos a Carlos Suárez a las hélices y tras una inspección se puso manos a la obra logrando cortar y soltar los cabos tras casi media hora de trabajo. Tras comprobar que habíamos logrado evitar daños importantes en los ejes y hélices, y con la valiente banda asaltante puesta en fuga por la presencia de los helicópteros, decidimos continuar nuestra navegación hacia Bastia en Córcega donde recalamos al día siguiente. Estoy seguro de que Xavier contara lo que ha seguido después en términos de campaña para que podáis apreciar la importancia de lo que el Ranger esta haciendo documentando a los Rederos de Deriva en el Mediterráneo.
A mis compañeros de tripulación un “bravo” por su aguante y determinación en los momentos de mayor tensión. A vosotros lectores y a los que nos han enviado mensajes de felicitación y apoyo un “gracias” por no olvidarnos. Y a nuestros amigos rederos un “seguiremos informando”.
… a bordo del Ranger
Carlos Pérez
Capitán
Puerto de Marsella.
16 de mayo de 2007. César Fuertes.
Arribamos el domingo, después de saltar durante medio día las picudas y abundantes olas mediterráneas que nos regaló un viento fresco de 40 nudos del Sureste. Hemos aprovechado estos días de mal tiempo para hacer pequeñas reparaciones, esperar al servicio técnico del teléfono por satélite y hacer trasbordo de invitados. Desembarca nuestro buen amigo Ben, al que hemos marinizado a fuerza de pantocazos, y recibimos a un miembro del Consejo de Oceana en Estados Unidos.
El Ranger tiene un aspecto poderoso, enseñando sus afiladas proas al Ayuntamiento de Marsella. Hemos trabajado mucho en este bonito cacharro para que nos lleve por medio Mediterráneo. Ahora disfruta el reposo del guerrero.
Hasta el momento, la travesía no ha dado para mucho, pero los dos días de “caza” en el Golfo de León han sido productivos, ocho pesqueros con redes de deriva ilegales localizados y documentados. Lo más sorprendente ha sido la falta de emociones de los pescadores, real o fingida, uno espera que si pillas en delito a otro, éste por lo menos se sienta culpable. Con ellos da la sensación de que no hacen nada malo, y has de forzarte a pensar en los delfines, tortugas, peces luna y otras especies que masacran cada año.
La vida a bordo sigue una rutina agradable, ritmos de guardia, turnos de limpieza, muchas risas y la sensación de hacer algo útil. Las condiciones de vida a bordo no son ni mucho menos como en un crucero, pero la amplitud del Ranger permite momentos de intimidad necesarios en el mar. Además, la cocinera nos mantiene como en casa, y creo que estoy engordando. ¡Que bueno es comer bien navegando¡
Comienza la Expedición Mediterráneo 2007 del Oceana Ranger.
7 - 11 de Mayo de 2007. Carlos Suárez.
El 7 de mayo zarpamos de Torredembarra (Tarragona, España) rumbo norte y después de los preparativos previos, por fin surcamos el mar Mediterráneo. Siento mucha emoción por el comienzo de esta expedición y estoy algo nervioso.
La climatología acompaña y navegamos cómodamente con una buena temperatura. Se asignan los turnos de guardia para la navegación y comienzan los trabajos rutinarios a bordo. Nuestro destino, el puerto de Roses, donde pretendemos fotografiar la salida al unísono de todos los barcos arrastreros de ese puerto.
A la mañana siguiente hacemos coincidir nuestra llegada a la bocana del puerto con el toque de bocina que da el pistoletazo de salida para que todos los buques arrastreros comiencen una carrera hacia sus zonas preferidas de pesca. El espectáculo es sobrecogedor y no es habitual el presenciar este tipo de buques compitiendo por faenar los primeros en determinadas zonas.
Después de documentar esta tradición entramos en puerto y todos comenzamos la rutina de nuestros respectivos trabajos a bordo. A medio día tenemos una hora libre y algunos decidimos ir a darnos un refrescante baño en la playa contigua al espigón del puerto.
Al día siguiente partimos rumbo al Golfo de León. Allí pretendemos documentar la actividad de los Thonailles. Barcos pesqueros franceses que faenan con redes de deriva poco selectivas que en la actualidad no están permitidas por las normativas europeas. Mientras navegamos aprovecho para ir fotografiando a la tripulación y pasamos momentos muy divertidos. La puesta de sol es espectacular y por unos momentos todos nos quedamos en silencio y solo escuchamos el murmullo de las olas que chocan en la proa del Ranger.
Esa noche después de cenar comienza mi turno de guardia. Tres horas en la que mi compañero Indi y yo estamos muy atentos al radar y al horizonte. Hay mucho tráfico marítimo y no podemos relajarnos ni un minuto. Mientras surcamos en silencio la superficie vemos pasar a nuestro alrededor numerosos buques de pasajeros y algún pesquero. Más tarde y después de compartir el timón con mi compañero de guardia casi ha finalizado nuestro periodo de vigilia. El siguiente turno nos sustituye y podemos dormir hasta la mañana siguiente.
Al despertar, por fin estamos navegando en aguas francesas. Nos dirigimos a Le Grau du Roi donde nuestros compañeros en tierra nos han informado que existe actividad de los Thonailles. Fondeamos frente a la bocana de entrada al puerto y comenzamos la vigilancia.
No tenemos que esperar mucho para detectar la salida de algunos de estas embarcaciones. Rápidamente nos ponemos en marcha y los seguimos hasta sus zonas de pesca. Esperamos a una distancia prudencial y antes de la puesta de sol comenzamos a documentar su actividad. Sin molestarlos tomamos fotografías y ellos simplemente continúan calando las kilométricas redes. Pasamos la noche al pairo en la zona a la espera de que podamos tomar alguna imagen de sus capturas. Pero la actividad de recogida de las redes comienza en plena oscuridad y no puedo tomar buenas imágenes.
Al día siguiente la actividad es la misma. Vigilamos la salida de los Thonailles. Los seguimos y documentamos nuevos barcos. Pero de madrugada el estado del mar ha cambiado mucho. Fuerte viento y mar gruesa azota al Ranger. Bajo estas condiciones podemos filmar a uno de los pesqueros levando su red. La situación es muy tensa debido en gran parte al mal estado de la mar y una vez finalizada la maniobra comenzamos a navegar rumbo a Marsella. Los vientos son fortísimos y superan los 50 nudos. Es agotador soportar el fuerte embate de las olas, pero el Ranger se muestra muy noble y seguro.
Por la tarde por fin llegamos al puerto de Marsella y es emocionante la entrada al puerto de esta ciudad. Tenemos mucha suerte y la capitanía del puerto nos asigna un atraque justo frente al ayuntamiento. Todo un lujo que espero disfrutar.
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Curso monográfico: Gestión de acuarios. Ofrecido por el Acuario de Almuñécar.
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